Dos modelos

El economista Agustín D’Attellis participó del programa Universidad y Sociedad, de la Secretaría de Comunicación de la UNSJ. Desde allí se refirió a las concepciones sobre política económica imperantes por estos días en el país.

Ante la consulta sobre la restricción externa de Argentina, Agustín D’Attellis señaló que ello se relaciona con una dinámica interna de la economía. “Dada nuestra estructura productiva desequilibrada, el aumento de las importaciones durante el proceso de crecimiento es más fuerte que el de las exportaciones –dijo-. Por cada punto que crece la economía argentina, las importaciones crecen alrededor de cuatro puntos, entonces esta dinámica va conduciendo a un cuello de botella. Esto se agrava en el último tiempo por el contexto internacional, que implica caída de los precios de los commodities y menor demanda externa por recesión”. En esa línea, indicó que Argentina fortalece el mercado interno para estimular la demanda a través del consumo. “Ello genera que esta producción, que se sigue sosteniendo, necesita importar insumos, bienes de capital, pero las exportaciones (frenadas) no logran generar esos dólares necesarios. A partir de ahí, la estrategia de fortalecimiento del mercado interno implica utilizar la herramienta fiscal. Es decir, el sector público utiliza el gasto público con un carácter redistributivo para generar este impulso al consumo. Esto genera una situación de déficit fiscal”, explicó.
De cara a cómo solucionar este problema, aparece otra propuesta. “El frente Cambiemos, de Mauricio Macri, encuentra un problema en el tema fiscal y considera que hay que atenderlo con políticas de ajuste, y sostiene que la solución de este problema generaría el ‘clima de negocios’, concepto medio confuso, que al final del camino descomprimiría la inversión. Pero esto no funciona así. Ya lo vimos en Argentina y lo vemos en Europa”, dijo D’Attellis. Luego añadió: “Cuando se llevan adelante esas políticas de ajuste en un contexto internacional recesivo, genera la caída del nivel de actividad económica, y eso tiene como contracara un aumento del desempleo. Aquí está la decisión: o encarar por este camino del ajuste o de la devaluación del tipo de cambio, o tratar de enfrentar esta restricción con políticas que sostengan la demanda y el mercado interno. Pero enfrentándola con más políticas del lado de la oferta, con más política industrial, vinculada a la producción”.

Clima de negocios
D’Attellis manifestó que lo que esconde el concepto de “clima de negocios” es generar las condiciones funcionales a la inversión extranjera y entregar todo en ese juego. “Aquí entra a jugar un tema de puja distributiva –dijo-. El modelo de apuesta al mercado interno requiere que el salario sea alto, se mantenga y crezca a lo largo del tiempo. Pero del lado del clima empresarial y de la búsqueda del ‘clima de negocios’, se ve en el salario un costo y la necesidad de reducirlo. Entonces ahí está la clave de los dos modelos económicos que se plantean. Porque si se cree que en el salario hay un costo y que ese ‘clima de negocios’ es necesario para que aumenten las inversiones, se deja de lado la cuestión distributiva. Para la concepción neoliberal económica, la cuestión distributiva es una consecuencia. Para una visión más heterodoxa de la economía, la cuestión distributiva está en el centro de la escena y tiene que ver con el fortalecimiento del mercado interno”. El economista también afirmó que en el aumento de desempleo quita poder de negociación a los trabajadores. “Se empieza así a reducir los salarios, y esta reducción va a ser funcional a ese clima de negocios que pretenden generar para aumentar las inversiones. Pero esto no va a ser funcional a la economía, que necesita seguir en esta puja distributiva y después sí complementar con políticas que aumenten los niveles de inversión”, refirió.

Sistema tributario
El profesional remarcó que se anuncian bajas al Impuesto a las ganancias, o directamente se habla de eliminarla y de eliminar las retenciones a los cultivos, pero nunca se explica cómo van a compensar eso. “Esta postura esconde la idea de un Estado reducido a su mínima expresión, lo cual es parte de la concepción neoliberal de creer en la libertad de mercado”, sostuvo. Además, admitió que en Argentina debe plantearse una reforma integral tributaria, que la haga más progresiva y suficiente. “Pero no debe apuntarse a bajar los niveles de recaudación, porque no hay que desfinanciar el Estado. El Estado ha recuperado varios roles muy necesarios, y tiene que tomar otros roles como ir actuando sobre las cadenas de valores, etc. En esta cuestión mediática los candidatos no hacen el doble análisis. Entonces dicen ‘yo te voy a sacar el impuesto a las ganancias’, pero no dicen ‘sí, te saco el impuesto, pero probablemente después te quedes sin trabajo’. Porque ahí, sacando los impuestos, el Estado se retira, y cuando se retira ya sabemos lo que sucede”, concluyó.