El gran fotógrafo del cielo

El Telescopio Astrográfico Doble que ahora es de la Universidad Nacional de San Juan configura parte sustancial del primer convenio internacional de esta casa de altos estudios. Aquí, algunas características de este instrumento único en el hemisferio sur.

Por Fabián Rojas

A fines del año 1959, el Dr. Carlos Ulrico Cesco, quien por entonces era el director del Observatorio Astronómico Félix Aguilar (OAFA), inaugurado seis años antes bajo la órbita de la Universidad Nacional de Cuyo, asistía a la Primera Conferencia Interamericana de Astronomía, realizada en Córdoba y La Plata. Allí conoció a Dirk Brouwer (Universidad de Yale) y Jan Schilt (Universidad de Columbia), notables astrónomos interesados en instalar un poderoso Telescopio Astrográfico Doble en el hemisferio sur. El Dr. Cesco los invitó a realizar en San Juan la búsqueda de un sitio acorde para ese emprendimiento de la sociedad Yale – Columbia Southern Observatory (YCSO). El lugar elegido fue la localidad calingastina de El Leoncito, y así YCSO comenzó a operar el 31 de marzo de 1965. Ya en 1973, cuando fue creada la Universidad Nacional de San Juan, la Universidad de Columbia abandonó el proyecto y el programa, sostenido ya sólo por Yale, estuvo a punto de mudarse al Observatorio de Cerro Tololo, de Chile. Por ello, el Dr. Cesco viajó a Estados Unidos y convenció a las autoridades de Yale de no cerrar el observatorio de El Leoncito. Con el protagonismo silencioso del telescopio, ese fue el origen del primer convenio internacional de la UNSJ. Fue con la Universidad de Yale y se firmó en febrero de 1974.
Hoy, a más de medio siglo de que el Dr. Cesco conociera a aquellos dos astrónomos de las universidades estadounidenses, el telescopio fue donado a la UNSJ. El instrumento continúa instalado en la localidad de El Leoncito, en lo que ahora es la Estación Astronómica Dr. Carlos Cesco, dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ.

Datos de millones de estrellas

El Telescopio Astrográfico Doble es un instrumento especialmente diseñado para tomar fotografías de zonas estelares y su gran particularidad es que se trata de un diseño doble. “Dicho de otra manera, se trata de dos instrumentos en uno: uno de los objetivos está preparado para enfocar las longitudes de onda propias del azul, el otro está centrado en el amarillo. El hecho de ser doble, unido al diámetro de sus lentes y campo de observación, hace que el telescopio sea único en su tipo en el hemisferio sur”, afirma el astrónomo Carlos López, ex director del OAFA, que pertenece a la FCEFN. El telescopio data de 1965 y, afirman los especialistas, hoy se encuentra en perfectas condiciones de uso. “Además, su diseño original correspondía a un telescopio astrográfico analógico, pero desde marzo del año 2000 es un instrumento preparado para la fotografía digital”, explica el profesional.
Hasta la actualidad, gracias al telescopio se han reportado más de 20 mil posiciones de asteroides y cometas. “La gran contribución a la astronomía realizada con este instrumento es el catálogo de movimientos propios estelares australes publicado en 2010; dicha compilación lista datos para más de 103 millones de estrellas”, señala Carlos López.
Ese trabajo se titula Southern Proper Motion 4 (Movimientos Propios del Hemisferio Sur), y es consultado y utilizado por astrónomos de todo el mundo. Un producto originario del Telescopio Astrográfico Doble de la UNSJ, el gran fotógrafo del cielo.