Con la Enseña y con el poncho

Con el objetivo de legitimizar al Poncho Sanjuanino como parte de la identidad cultural provincial, la UNSJ se hace eco de una ley que promueve el uso de esta prenda y la refuerza como parte del uniforme de sus abanderados y escoltas.

Por Julieta Galleguillo

En 2009 se aprobó en San Juan, con fuerza de ley, la institucionalización del Poncho Sanjuanino, con el propósito de que esa prenda tradicional sea reconocida como un elemento más de la identidad cultural de los sanjuaninos. Esta iniciativa persigue como finalidad legitimar un reconocimiento a la técnica del tejido al telar como parte del patrimonio intangible de San Juan, teniendo en cuenta que el poncho sanjuanino tiene características que le confieren una identidad local, diferenciándose así de los ponchos de otras regiones.

La ley contempla la implementación de programas de difusión y promoción del Poncho Sanjuanino entre agrupaciones gauchas, academias folclóricas, entidades tradicionalistas y en la comunidad en general. Como así también se fomentó el uso en escuelas y otras instituciones públicas para lograr su imposición como una prenda común en diferentes celebraciones. Desde el Gobierno promueven su uso en fiestas patrias. De ahí surge la iniciativa de la Universidad Nacional de San Juan de acoplarse a otras instituciones provinciales, en función de fomentar esta prenda como identidad. En la UNSJ los miembros de los cuerpos de bandera de las cinco facultades y los tres institutos preuniversitarios usan el Poncho Sanjuanino para los actos, además las autoridades universitarias lo adoptaron como obsequio protocolar.

El modelo

La norma legal establece que la prenda tradicional tiene que ajustarse a la descripción siguiente: rectangular, con 2,40 metros de largo por 2 de ancho, con un ojal de una medida mínima de 32 centímetros y máxima de 38. El color debe ser “marrón vicuña” o “marrón guanaco”, aunque puede haber una variación en su tonalidad según el tipo de lana o el grosor de su hilado. El poncho tradicional tiene flecos de 5 centímetros de largo que ribetean todo su perímetro, y en forma paralela al ojal, a ambos lados del mismo y a una distancia de 25 centímetros, una franja de 5 centímetros de ancho, beige claro, que se extiende a través de todo el largo del poncho.

Estas características surgieron como conclusión de una investigación específica sobre el origen del poncho en la provincia, a través de la cual se descubrió además el protagonismo de esta prenda sanjuanina en la historia argentina.

Un poco de su historia

El Poncho Sanjuanino fue protagonista de innumerables acontecimientos históricos por los que debió atravesar San Juan y la Patria. Fue el escudo de patriotas argentinos que lucharon por liberar el continente junto al Gral. José de San Martín en el cruce de Los Andes (1817); de guerreros que se enfrentaban por sus ideales como en las sangrientas batallas de Angaco y Rodeo del Medio (1841). Hay otros antecedentes de la importancia que tuvo esta prenda en el quehacer diario de la provincia: fue una constante en el telar de Doña Paula Albarracín de Sarmiento; fue premiada en la Exposición Nacional de Córdoba realizada en 1871; formó parte de la Exposición de París en 1867; mientras que hasta la actualidad es una prenda codiciada entre visitantes que llegan desde el interior del país y del extranjero. Los gauchos usaron esta histórica prenda como escudo enrollado en el brazo durante las peleas a cuchillo; fue la cama improvisada de los caminos y en el verano protegió de los rayos del sol; se lo empleó de mantel en las comidas campestres y fue mesa en el momento de jugar al truco. También ha tenido y sigue teniendo protagonismo en los modismo idiomáticos de la región, en frases en sentido figurado como “alzar el poncho” (huir, escapar); “andar con el poncho a la rastra” (provocar pelea); “donde el diablo perdió el poncho” (lugar lejos, muy lejos); “a mí nadie me pisa el poncho” (coraje, valor, hombría, respeto); “andar emponchado” (andar muy abrigado).

Con la revalorización e institucionalización legal del Poncho Sanjuanino, se pretende que San Juan y el mundo entero reconozcan el diseño, el pasado y la trayectoria de esta legendaria prenda autóctona que identifica a la provincia.