“Hay que saber diferenciar lo que es bueno de lo que necesitamos”

Mario Lozano es el rector de la Universidad Nacional de Quilmes, pionera en educación a distancia en el país. Actualmente la UNQ cuenta con las modalidades a distancia y presencial en la mayoría de sus carreras y la mitad de sus alumnos cursan en modo virtual. En esta entrevista le cuenta a Revista La Universidad cómo transitaron el camino del aula a la virtualidad.

¿Qué experiencia tienen en la Universidad Nacional de Quilmes con la educación a distancia?
-La Universidad Nacional de Quilmes es la que más experiencia tiene en educación a distancia, es la que tiene mayor antigüedad en el uso de las herramientas de Internet para educar y ya nos hemos convertido en una universidad bimodal, es decir que la mitad de nuestros alumnos cursan en forma presencial y la mitad a distancia. Los que cursan a distancia están distribuidos a lo largo y a lo ancho del país, tenemos alumnos que empiezan de cero una carrera a distancia y otros que adoptan la modalidad luego de uno o dos años de cursado. Tenemos carreras que se pueden cursar en ambas modalidades y carreras de complementación que se pueden cursar a distancia que son las que exigen que en alumno tenga un título terciario o con alguna orientación técnica.

“Para llegar a territorios y personas a los que no llegaríamos con la educación presencial. Es un avance, una mejora. Es un mayor mecanismo de inclusión”. Mario Lozano, rector de la Universidad Nacional de Quilmes.

-¿Hubo algún tipo de resistencia por parte de alumnos o docentes a la virtualización de las carreras?
-Al principio, como con todo, hubo muchos prejuicios, pero se fueron saldando. Incluso nosotros hemos hecho estadísticas del rendimiento de los graduados en las carreras que tenemos en las dos modalidades y los resultados indican que por el formato de estudio la educación a distancia requiere de mayor constancia en el estudio y tiene formatos de evaluación más permanente que permite a los estudiantes seguir más de cerca el cursado y con mejores resultados, pero a su vez deben dedicarle más tiempo. Es decir que cada alumno debe analizar seriamente qué modalidad le es más conveniente, no se trata de pasarnos de la modalidad presencial a la modalidad a distancia porque es lo que se viene. Ambas son buenas herramientas, hay que saber diferenciar lo que es bueno de lo que necesitamos. Otro punto a destacar es que en su mayoría los alumnos que cursan a distancia son de mayor edad que los que cursan presencial. Suelen tener menos tiempo disponible, pero son más organizados.