Escuela Industrial y su edificio: un baluarte en la historia de San Juan

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Este artículo se enmarca en proyectos de investigación sobre las escuelas centenarias del Municipio de la Capital, denominado “Comunicación del Patrimonio Escolar Municipal – Caso Modelo Escuela Laínez” desarrollados bajo la órbita del Instituto Regional de Planeamiento y Hábitat (IRPHa) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y Diseño de la UNSJ.

 

Escrito por: Arq. Estela B. Márquez y Arq. Cristina N. Aballay

 

El conocimiento científico del suelo en que se ha nacido es uno de los tesoros de la civilización de un pueblo y forma, en cierto modo, el substrato físico de la nacionalidad. Un pueblo que vive en un territorio cuya constitución física ignora o conoce solo superficialmente, es un inquilino y no un propietario de su suelo (Martin Doello-Jurado 1-1-1939)

 

En áreas sísmicas el concepto de patrimonio arquitectónico adquiere una mirada distinta, ya que cada comunidad lo valora de manera identitaria con ella. San Juan no es ajena a ese concepto, su historia de rupturas con esa herencia tangible hace que trate de olvidar lo intangible. Sin lugar a dudas, un hecho que la marcó definitivamente fue el terremoto de 1944 que hiciera que su casco urbano se destruyera en un 90% y se volviera a levantar con una nueva y renovada impronta. Dejar atrás su pasado y mirar al futuro con una arquitectura que represente ese progreso, fue el objetivo de ese momento.

El parámetro de valoración más importante en nuestra sociedad es la seguridad, cuidar la vida por sobre todo cuando se ha vivido una experiencia tan traumática como un terremoto. Después de lo reflexionado, cabe ahora concebir lo sucedido con un objeto tan valiosos como es el de la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento (EIDFS).

Para recorrer los edificios en los que funciona la EIDFS, es necesario conocer su génesis. Desde su creación hasta el presente, ha experimentado una serie complicada y trascendente de modificaciones en sus propósitos y en sus planes de estudios, teniendo días de gloria y otros de vida precaria.

Fue soñada, proyectada y creada como respuesta a la geografía y composición del suelo sanjuanino, sus alumnos podrían estudiar su materia predominante como especialistas en minerales, conocer sus secretos como químicos, como metalúrgicos reducirlos y modelarlos.

El sueño de Sarmiento fue crear un ámbito de generación del conocimiento, donde confluyera la herramienta y la formación proveniente de distintos lugares del mundo ilustrado, necesarias para que los estudiantes desarrollaran conocimientos propios de nuestro suelo; logrando así no solamente una buena explotación sino, además una industrialización de los recursos por parte de sus propios habitantes.

Carmen Peñaloza de Varesse y Margarita Ferrá de Bartol consideran la creación de la Escuela de Minas por decreto el 9 de diciembre de 1871. Este patrimonio hoy cumple 150 años, es un poderoso operador cultural que comunica las generaciones pasadas con las presentes y se proyecta al futuro. Destacamos en él cuatro segmentos compositivos de su patrimonio cultural:

  • Segmento Sarmiento: Esta escuela fue el gran sueño del prócer para su provincia compuesto por todos los bienes que poseen valor ya sea tangible, intangible o ambos y cuya procedencia está vinculada directa o indirectamente con el prócer sanjuanino o su ideario.
  • Segmento UNSJ: A partir de la premisa de que esta Institución es la cuna de la Universidad Nacional de San Juan, este segmento está integrado por todos los bienes que poseen valor ya sea tangible, intangible o ambos y cuya procedencia está vinculada directa o indirectamente con la génesis de la casa de altos estudios de la provincia, dependiente de la Nación.
  • Segmento de “lo tangible”: compuesto por todos los bienes muebles que poseen valor patrimonial, como un teodolito, hornos de fundición, libros de época.
  • Segmento de “lo intangible”: compuesto principalmente por historias de vida, relatos, antecedes, entre otros, de diversas personas (autoridades, docentes, personal administrativo, de apoyo, ex alumnos, etc.) que en su paso por esta escuela dejaron huella y muestran estos aspectos inmateriales que hacen a la vida y esencia de este bien patrimonial.

 

El edificio: hitos 1871, 1918, 1944, 1960, 1973

El 22 de diciembre de 1864 se otorgó el Convento de Mercedarios para el funcionamiento del Colegio Nacional; a una cuadra al este de la plaza principal se concede un sitio para que funcione la educación pública. Allí comenzó a desarrollar su actividad el Departamento de Minas como anexo.

La superficie del terreno edificado, cuando se fundó el Colegio (Nacional), alcanzaba a 3125 m2. Constaba de dos cuerpos de edificio, uno al oeste y otro al sur, en año 1868 se construyeron tres piezas al este, una para el laboratorio de química, la siguiente, para depósito de aparatos y productos químicos y la tercera separada de las anteriores por un pasadizo, servía para los cursos de primer año de estudios. En el año 1870 se realizaron nuevos planos para edificar un nuevo Colegio Nacional, trazados por el Ingeniero Giagno. En el año 1872 se llamó a licitación pública pero solo se refaccionó. En abril de 1884 se demolían las últimas aulas del viejo edificio para levantar las de la Escuela de Ingenieros de San Juan, que ocupaba parte de un costado en el patio interior del Colegio, sin salida directa de la puerta a la calle por cuyo motivo el director Emilio Godoy reiteraba constantemente su pedido de traslado a un nuevo local más amplio. El señor Pedro Álvarez primer rector del Colegio Nacional y primer director del curso de Minería coincidía en ese pedido, apoyado por los tres primeros profesores: Don Emilio Godoy, Estanislao Luis Tello y Justo Godoy”.

Un informe realizado por el Ingeniero Valentín Balbín, el 30 de marzo de 1892, a la Escuela de Minas, solicitaba con urgencia la terminación del edificio por ello el Poder Ejecutivo, por un decreto del 12 de mayo de 1892, encargó al Departamento de Obras Públicas el presupuesto necesario para la terminación del edificio y demás especificaciones necesarias para servir a la Escuela Nacional de Minas. El Ingeniero César Quiroga hizo el cálculo de recursos necesarios con un informe del 5 de noviembre de 1892, que quedó archivado; mientras tanto, la escuela continuaba funcionando en un edificio insuficiente ubicado sobre calle Mendoza. El Gobierno Provincial por decreto del 10 de marzo de 1931 estableció que debía también solicitarse al Ministerio de Obras Públicas la ejecución, en el local de la Escuela de Artes y Oficios de San Juan, de las obras indispensables para el cumplimiento de los fines de la Escuela de Minas, de acuerdo con la Inspección General de Enseñanza. Con motivo de la visita del presidente de la República, Agustín P. Justo, se colocó aquí la tercera piedra fundamental del nuevo edificio.

Entre 1917 y 1939 la Escuela de Minas funcionó en cinco casas alquiladas, todas inadecuadas para este fin. A continuación, las distintas locaciones del establecimiento: en la calle 25 de Mayo y Av. Alem; en la casa del Dr. Lloveras en la calle Gral. Acha; en calle Mitre entre Alem y Catamarca; en calle Mendoza entre Av. Córdoba y Santa Fe; y en la Av. Libertador entre Sarmiento y Entre Ríos.

Por ley de la Provincia el 27 de setiembre de 1918 se había autorizado al P. E. a ceder al Gobierno de la Nación la manzana de terreno delimitada por las actuales calles Mitre, Aberastain, Santa Fe y Caseros, con destino a levantar el edificio de la Escuela de Artes y dando la posesión real y material del mismo y pleno dominio y con la exigencia que se construya en el término dé dos años.

El terremoto de 1944 dio por tierra con todas las viejas construcciones. Para iniciar las clases fue necesario habilitar una serie de estructuras de emergencia y hasta en la Plaza Aberastain se construyeron dos aulas; profesores y alumnos trabajaron en las obras.

En 1956 el director interventor Ing. A. Matus Tobar desde la Dirección de la Escuela Industrial con egresados, padres, periodistas, instituciones locales, profesionales deportivas, gremiales elevando petitorios a las autoridades nacionales lograron plantear el tema, sumando el apoyo del Interventor Nacional Brigadier Edmundo Hugo Civat Bernasconi, quien ratificó los términos de la Ley del 17 de setiembre de 1918 y cedió el terreno para la construcción del edificio destinado a la Escuela Industrial e institutos anexos. Por el Decreto Ley 103OP, Art 2 se otorga un plazo de 10 años para construir. Esto da origen a que en 1959 la Universidad Provincial obtiene por Decreto 13.591 del Gobierno Nacional, la autorización para actuar con autonomía en los trámites referentes a la construcción de los edificios para sus distintas dependencias, encomendándose esta tarea al Departamento de Construcciones Universitarias y serán los arquitectos Puig y Berti los encargados de la documentación técnica y planos pertinentes.

A partir de 1960 comenzó la construcción del primer cuerpo de aulas y laboratorios que reemplazaron parte de los pabellones precarios, construidos luego del terremoto de 1944 que destruyó la totalidad del edificio levantado sobre la esquina de Mitre y Aberastain.

Oficialmente se inaugura el primer bloque el 16 de agosto de 1962. Fue un verdadero día de fiesta para San Juan. Con un acto que incluyó todo el poder ejecutivo, legislativo y autoridades universitarias, en una Misa en la Catedral inicial el 9 de junio de 1963, el director Ing. José Omar Tora aceptó el proyecto y se encomendó la ejecución de la obra. El segundo módulo del edificio, sobre calle Mitre, se terminó de construir en 1969 y el tercer módulo de aulas se construyó cuando fue creada la Universidad Nacional de San Juan, de la cual pasó a depender la escuela. Este espacio fue destinado para aulas, laboratorios, gabinete, biblioteca, oficinas, dependencias de servicios, sanitarios y el tercer grupo de aulas fue inaugurado en el año 1979. Desde la creación en 1973, de la Universidad Nacional de San Juan, la Escuela Industrial «Domingo Faustino Sarmiento» pasó a depender de esta casa de altos estudios.

 

Fuentes

Carmen Peñaloza de Varesse y Margarita Ferrá de Bartol “La Escuela de Minas e Industrial Domingo Faustino Sarmiento»

Proyecto de Investigación: “Comunicación a la comunidad del patrimonio cultural de la Escuela Industrial Domingo F. Sarmiento”, Instituto Regional de Planeamiento y Hábitat – FAUD – UNSJ (consultado de www.revista.unsj.edu.ar/revista16/escuela_industrial.htm )

Imágenes:

-CEDIAP – Centro de Documentación e Información sobre Administración Pública, Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ

-Biblioteca de la EIDFS