Efecto cordillerano

La poesía de Leonidas Escudero, los dibujos de Silvina Martínez y de Fabiana Zito, melodías nómades de Tito Oliva y muchos otros artistas se conjugan en el espectáculo “Cordillera arriba”. El 9 de noviembre se presentó en el Teatro de Albardón.

Cordillera arriba, un espectáculo multimedial “Cordillera arriba” es un espectáculo multimedial en el que música, poesía e imágenes interactúan inspiradas en atmósferas cordilleranas. Lo que los artistas nombran ‘cordillerano’ es el efecto de ecos de pasados y futuros remotos que acechan en silencio, voces que vagan por los pliegues de lo monumental y sublime de la naturaleza. Es el enigmático contraste entre lo nimio de un susurro o de una hoja en el aire, y el bramido conspicuo exhalado de los poros de un gigante. En ese punto de tensión, móvil, intermitente, que recorre y multiplica las superficies del mundo, se juegan las fronteras entre poesía, música, e imagen, y lo que se nos da, finalmente, es el lenguaje que ha vencido sus propios límites.
La pareja arte y tecnología abarca hoy un espectro casi infinito de posibilidades. En “Cordillera arriba”, una consigna motiva la creación artística. Animarse a efectuar conexiones, resonancias libres, generar situaciones inusitadas, aunque coherentes con esta especie de cláusula de partida, tal como se asume esto de lo cordillerano. Ello, explorando en el terreno de lo mutimedial como soporte y fuente de posibilidades artísticas.
Virginia Castro ha elaborado lo que ella nombra “Entrevista fotográfica”, capturando el momento fugaz y monumental del poeta Leonidas Escudero, acercándonos su voz a través de la imagen. Elige una serie de fragmentos y nos los entrega a manera de invitación a la letra…
Los dibujos de Silvina Martínez y de Fabiana Zito pueblan las múltiples superficies. Ellas eligen motivos eventuales arrancados de fondos variados. La eficacia de esta fórmula reside en que la fuerza de este juego entre motivos y fondos alimenta la atmósfera de paisaje místico y nos hace replantear la consistencia de lo telúrico. Una tormenta resulta esa explosión de figuras que un día arrasara una tímida montaña entre las infinitas. Así, las imágenes reflejadas en los trajes a través de performances de danza estilizada, devienen ecos de mundos otros, y las notas, por su parte se reflejan en fragmentos de superficies puras robados a un fondo entre los muchos. Mágicamente los fragmentos se multiplican, en una especie de danza colectiva.
Fabiana Zito hace una excepción en uno de los temas con sus dibujos, cuando será el fondo el que se vea comprometido en fuga y sea él mismo el que pareciera haber sido arrancado como una huella nueva.
Manuel Saiz colabora con la producción del video del tema “Cordillera arriba”. Fuera de la lógica de lo pictórico-plástico, apuesta por ocupar el plano a través de la repetición de imágenes en soporte rectangular, por la suspensión medida del tiempo en plataformas y por el efecto minimal.
La edición en video, a cargo principalmente de Fabiana Zito, acierta para sumar cierta justeza a la rítmica visual, sonora y corporal.
La voz de Mónica Skowron es una maga que nada tímida, a veces diáfana y otras con un toque justo de suciedad, sabrá conectar con las melodías nómades de Tito Oliva. Entonces, voz, bajo (de Diego Vega en esta oportunidad) y piano esculpen por unos momentos el grito de nuestra cordillera y logran sortear así el acecho de lo estático.
Todo acuerda en la empresa de trazar un plano en el paisaje infinito, poblarlo de música, poesía e imágenes. Algunas y algunos de ustedes lo presenciaron. Los que no, están invitados a esta aventura que, desde el afuera nada externo del pensar, he dado en nombrar como “efecto cordillerano”.

El 9 de noviembre se presentó en el Teatro de Albardón el espectáculo “Cordillera arriba”, resultado del Proyecto de Creación “Creación Multimedial: Poesía, Música e Imagen”, financiado por el CICITCA y dirigido por Tito Oliva.

 

Cristina Pósleman

Escribe:
Dra. Cristina Pósleman
Instituto de Expresión Visual
Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes – UNSJ