Conversaciones con el revisionismo histórico

Al conmemorar esta semana el aniversario de la Revolución de Mayo de 1810, nos pareció oportuno traer a nuestra redacción el tema del revisionismo histórico. Con ese propósito convocamos a filósofos, historiadores y figuras históricas de todas las épocas a un debate virtual. Este es un compendio de su desarrollo.

 

Por Elio Noé Salcedo*

 

Moderador: ¿Cuál es el objeto del “revisionismo histórico”?

 Arturo Jauretche:El objeto del revisionismo histórico es el conocimiento de la historia verdadera”.

 Aristóteles: Aunque “no podemos conocer lo verdadero si ignoramos las causas”, pues “no se puede resolver un problema sin conocer las causas”.

 Sócrates: Claro, “el grado sumo del saber es contemplar el por qué”.

 Marc Bloch: No hay duda, “la incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado”.

 Moderador: ¿Después de 200 años de existencia como país y 500 como americanos, acaso no conocemos las causas de nuestros avances y retrocesos?

 Arturo Jauretche: Precisamente, “de la necesidad de un pensamiento político ha surgido la necesidad del revisionismo histórico”, porque “lo de ahora no se puede resolver sin primero entender lo de antes”. Esa es la razón por la cual “el revisionismo se ha visto obligado a superar sus fines exclusivamente históricos, como correspondería si el problema fuera sólo de técnica e investigación, y apareja necesariamente consecuencias y finalidades políticas”.

 Jorge Abelardo Ramos: Claro, “la conciencia histórica es un requisito de la conciencia política”.

 George Winter: Porque “la historia es la política del pasado, del mismo modo que la política es la historia del presente”.

 Manuel Belgrano: Y “el estudio de lo pasado enseña cómo debe comportarse el hombre en lo presente y porvenir”.

 Arturo Jauretche: Sin duda, “la revisión de la historia es la herramienta fundamental para encontrar los fundamentos y bases para una política nacional”, porque “pensar una política nacional y, sobre todo ejecutarla, requiere conocimiento de la historia verdadera, que es el objeto del revisionismo histórico”. Además,“estamos obligados a examinar el pasado para no repetir los errores”.

 Roberto Ferrero: Y es importante que sepamos también que “las teorías de gran valor universal han resultado inútiles o estériles a la hora de tratar de interpretar nuestra realidad con sus métodos y presupuestos”.

 Jorge Abelardo Ramos: Llegados a este punto es fundamental advertir que “somos un país porque fracasamos en el intento de ser una Nación. Somos argentinos porque fracasamos en el intento de ser latinoamericanos”.

 Moderador: Puedo deducir que entonces no conocemos nuestra historia, o que la historia que conocemos es al menos incompleta y no del todo verdadera.

 Arturo Jauretche: Efectivamente, “lo que se nos ha presentado como historia no es otra cosa en realidad que una “política de la historia”, es decir “un intento por tergiversar, deformar y hasta falsear la historia hasta hacerla irreconocible o tan indescifrable que impidiera ser útil, más allá de un mero ejercicio de memoria a las generaciones presentes y futuras”. Esa “historia” ha sido “un instrumento de planes más vastos destinados precisamente a impedir que la historia, la historia verdadera, contribuya a la formación de una conciencia histórica nacional que es la base necesaria de toda política de la Nación”.

 Moderador: Por eso juega un papel importante el revisionismo histórico…

 Arturo Jauretche: Sí, claro, “el revisionismo histórico nace como una reacción lógica y necesaria para contrarrestar esa versión oficial de la historia”.

Norberto Galasso: No obstante, advirtamos, que “el gran engaño no consiste en que Bartolomé Mitre y Alfredo Grosso interpreten la historia desde su concepción liberal-conservadora, sino que lo hagan pretendiendo que sus visiones son neutras, no obedecen a ideología alguna y, por lo tanto, deben enseñarse en las escuelas como la única y verdadera historia”.

Juan Bautista Alberdi: Es más, “en nombre de la libertad, y con pretensiones de servirla, nuestros liberales han establecido un despotismo turco en la historia, en la política abstracta, en la leyenda, en la biografía de los argentinos. Sobre la Revolución de Mayo, sobre la guerra de la Independencia, sobre sus batallas…”.

 Moderador: Caemos en la cuenta de que existe una estrecha relación entre historia y política, y viceversa.

 Denis Comles: Y que “revisar la historia es una manera superior de hacer política”.

 Alfredo Terzaga: Porque, además, “nuestra historia es una historia inconclusa”.

 Moderador: ¿Y eso qué significa?

 Alfredo Terzaga: Que a diferencia de los países que ya han resuelto los pleitos del pasado, nosotros todavía “tenemos pleitos sin fallar como Nación”.

 Gral. José de San Martín: En efecto, “por todas partes, los nuevos Estados presentan los mismos síntomas, el mismo cuadro de desórdenes y la misma inestabilidad… los nuevos Estados, aislados entre sí mucho más de lo que están con la Europa, no permiten creer que la simultánea y exacta igualdad que se nota en veinte años de ininterrumpidas agitaciones sea el efecto de una impulsión moral que los arrastra… He aquí la razón por la cual se halla la revolución en permanencia y sin que se halle previsión humana capaz de calcular la época de su terminación… A menos que haciendo un camino a su constitución ponga ésta en armonía con las necesidades de los pueblos”.

 Moderador: Muchas gracias. Les agradecemos por su tiempo.

 

* Diplomado en Historia Argentina y Latinoamericana.

Notas

Bibliografía consultada: Jauretche A. (1959). Política Nacional y Revisionismo Histórico; Aristóteles (384 – 322 a.C.). Metafísica; Sócrates (470 – 399 a.C.); Marc Bloch (1949). Introducción a la Historia; Ramos J. A. (1957). Revolución y Contrarrevolución en la Argentina. Tomo I; (1968) Historia de la Nación Latinoamericana; Winter G. (1815 -1879); Manuel Belgrano (1810). Escritos Económicos; Ferrero R. A. (2010). Enajenación y Nacionalización del Socialismo Latinoamericano; Galasso N. (2010). Historia de la Argentina; Alberdi J. B. (1897). Escritos Póstumos; Terzaga A. (1995). Temas de Historia Nacional. Revolución y Federalismo; Conles D. (1995) Prólogo al libro de Alfredo Terzaga; San Martín J. (Bruselas, mayo de 1830), Carta a Vicente López y Planes (en respuesta a la del poeta y pensador del 4 de enero de ese mismo año).

Imagen: http://www.sarmientodiario.com/inicio/noticia/1737.html