¿Por qué no frutillas en San Juan?

Investigadores agrónomos de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ evaluaron las posibilidades agrometeorológicas para el cultivo de frutilla en la provincia.

 

Escriben: María J. Aballay, Cristian M. Albors y Adriana I. Caretta Ingeniería Agronómica de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ.

La frutilla es una fruta que forma parte de los llamados “berries” o “frutos finos” en los que se encuentran los arándanos, frambuesas, moras y grosellas. La frutilla concentra el 76% de los berries producidos en el mundo. España, México, Estados Unidos, Polonia, Holanda, China, Bélgica, Marruecos, Alemania y Egipto son los principales exportadores de frutilla para industria y consumo en fresco. En 2016 Argentina aportó solamente el 0,3% de las exportaciones mundiales.

En el país, la superficie plantada oscila anualmente entre 1100 y 1.300 hectáreas. El 60% se consume en fresco y el 40 % se procesa, con un consumo por habitante y por año de 1 kilogramo.

La producción está concentrada según el orden de importancia en Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires, Corrientes, Río Negro, Neuquén y Mendoza. En San Juan no se registran cultivos comerciales aún. La realidad productiva de frutilla en el país responde a su latitud, geografía y oferta climática.

Como se dijo, San Juan no registra ningún cultivo comercial de frutilla, pero sí existen experiencias realizadas en la Estación Experimental Agropecuaria –EEA- INTA de Iglesia que demostraron que en agosto, septiembre y octubre se puede producir frutillas sin problemas con las variedades Sweet Ann, Whitney, Santa Andreas, Palomar y Albión3

 

Requerimientos de suelo, clima, agua y luz

Como todo cultivo la frutilla también necesita de condiciones óptimas de suelo y clima para su normal crecimiento y desarrollo. En cuanto a suelo, el más adecuado es de tipo franco-arenoso con bajos niveles de conductividad eléctrica o, dicho de otra manera, de salinidad, igual o superior a 1,0 – 1,2 mS/cm.

En la frutilla, la duración del periodo con luz (fotoperiodo) influye sobre el crecimiento de sus estolones y racimos, en la formación de yemas florales y en el tamaño de sus hojas.

Un factor fundamental en cuanto a la adaptación de la frutilla en ambientes concretos es la temperatura. Para un óptimo crecimiento de la parte vegetativa se requiere temperaturas que oscilen entre 20° y 26°C. Las temperaturas inferiores a 0°C afectan las flores y yemas florales, responsables de la producción de frutilla.

En cuanto a la necesidad de agua, la frutilla requiere de 400 a 800 mm (según autores) que, dadas las características desérticas de la provincia, puede suplirse con riego.

Si bien la bibliografía no señala límites específicos para viento, es lógico concluir que el “zonda”, extremadamente cálido y seco, es una adversidad a tener en cuenta.

 

Delicatessen con mercado robusto

En cuanto a la comercialización, los frutos finos son considerados “delicatessen” con propiedades benéficas para la salud como su alto contenido de vitaminas C y E, carbohidratos, antioxidantes, etc. La frutilla ha demostrado ser altamente rentable para la economía de pequeños productores con buenos rendimientos, genera gran demanda de mano de obra directa e indirecta, y ofrece variadas alternativas para consumo en fresco e industrializado. Además de tener un mercado interno con demanda creciente, el fruto se puede exportar en contra-estación a los países del hemisferio norte, donde se encuentran los principales consumidores.

Todas estas características llevaron a la pregunta “¿Por qué no frutillas en San Juan? Y con esta inquietud, los autores se abocaron a evaluar si existen limitantes climáticas para el cultivo de frutillas en San Juan. Se eligieron tres zonas potencialmente productivas, Calingasta, San Martín y Pocito, que cuentan con suficiente información meteorológica y se realizó un extenso análisis de datos y comparación entre los requerimientos meteorológicos del cultivo y la “oferta climática” de esas zonas.

 

Un cultivo potencialmente apto

Entre los resultados obtenidos, se puede mencionar que en Pocito y San Martin las temperaturas máximas de verano pueden afectar el tamaño del fruto mientras que en Calingasta la temperatura media baja de primavera podría afectar a la polinización y al cuaje de las flores. En cuanto a heladas los resultados son similares para San Martin y Pocito pudiendo ser un riesgo las heladas tempranas y tardías, que podrían afectar la floración y desarrollo de las yemas florales. Calingasta, al ser un valle de altura, tiene un mayor riesgo de heladas en todas las etapas del cultivo. Lo anterior refleja los puntos en contra para el establecimiento y explotación comercial de frutilla en los departamentos analizados.

Entre los aspectos positivos, las tres localidades presentan bajas precipitaciones, lo que favorece la sanidad del cultivo y disminuye el uso de agroquímicos. También se destaca la temperatura favorable para el normal crecimiento y desarrollo de la planta en primavera y otoño, en los departamentos de Pocito y San Martin, y para Calingasta encontramos intervalo térmico aceptable en las tres estaciones del ciclo productivo y, respecto a las temperaturas máximas, estas favorecerían el tamaño de los frutos.

Las temperaturas máximas medias anuales, permiten el correcto desarrollo del cultivo al igual que la temperatura media, con la que los frutos se desarrollarían correctamente. Con respecto a bajas temperaturas, la tolerancia llega hasta -20ºC y según la experiencia en INTA Iglesia, las heladas aisladas no son de impacto significativo ya que la planta vuelve al rebrote rápidamente, aunque sí se afectaría la producción total. Si la frecuencia de heladas es muy alta, la planta dejará de producir y finalizará así la temporada productiva.

Por último, en cuanto a longitud de luz de día, las tres localidades cumplen el requerimiento fotoperiódico, dado que se analizan las mismas fechas y la diferencia latitudinal es despreciable.

En síntesis, este estudio permitió concluir que no existen limitantes agrometeorológicas para el cultivo comercial de frutilla en los departamentos de Pocito, San Martín y Calingasta de la provincia de San Juan.

 

Adaptado del trabajo final de grado de la ingeniera agrónoma María José Aballay, dirigido por los ingenieros agrónomos Adriana Inés Caretta y Cristian Mariano Albors, de la cátedra de Climatología Agrícola de la carrera de Ingeniería Agronómica FI- UNSJ.


Imagen de portada: Cosecha de frutilla. Fuente de la imagen: https://inta.gob.ar/noticias/frutilla-condiciones-del-cultivo-en-el-inicio-de-la-cosecha-en-tucuman