Aquí le llamamos así…

En San Juan, Mendoza, San Luis y La Rioja, ¿cómo son los usos lingüísticos referentes a actividades esenciales de su cultura? Hoy jueves 6 de septiembre se presenta en la Sala de Audio y Video de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ el Atlas Lingüístico y Etnográfico del Nuevo Cuyo, realizado por investigadores del INILFI, unidad de investigación de aquella Facultad. Esta obra es, nada menos, que la primera, en su tipo, de la Argentina.

 

Por Fabián Rojas

Un atlas lingüístico contiene mapas con sus correspondientes datos geográficos básicos, pero añade informaciones lingüísticas, fonéticas y conceptos de vocablos usados y popularizados por la cultura de cada lugar estudiado. En los últimos días se ha presentado en distintos foros (ya fue exhibido, por caso, en la última edición de la Feria Internacional del Libro, en Buenos Aires) el primer atlas lingüístico de la Argentina, y es de la Universidad Nacional de San Juan. Es el Atlas Lingüístico y Etnográfico del Nuevo Cuyo (ALECuyo), creado por investigadores del Instituto de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas “Manuel Alvar” (INILFI), de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes. La obra comenzó a tomar forma en 1993, con la dirección del fallecido fundador de ese Instituto, Cesar Eduardo “Lalo” Quiroga Salcedo, y de la actual directora de ese centro de investigación, Aida González, junto a un grupo de investigadores. “El ALECuyo se pensó como un atlas regional de pequeño dominio, siguiendo los planteamientos teóricos y metodológicos de los Atlas dirigidos por Manuel Alvar. Los atlas lingüísticos son un reflejo fiel de la realidad. Tienen que ver con la Geografía Lingüística, la cual toma la fonética y las costumbres y va al trabajo de campo, a los territorios, a los informantes, que son quienes dicen cómo habla el ciudadano y ciudadana de ese lugar, los usos y definiciones lingüísticas que realizan. Esto es importante porque a la lengua no la hace la academia, sino que la hace el hombre común. Un atlas recoge el habla del pueblo, recoge la realidad”, expresa la Directora del INILFI. El ALECuyo será presentado hoy jueves 6 de septiembre en la Sala de Audio y Video de la FFHA desde las 17.

 

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El Atlas Lingüístico y Etnográfico del Nuevo Cuyo (ALECuyo), creado por investigadores del Instituto de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas “Manuel Alvar” (INILFI) de la FFHA, cuenta con 2 tomos.

Vid, agua, carneo

El ALECuyo, a través de sus casi 500 páginas distribuidas en dos tomos, recorre tres campos léxicos propios del lugar, de los territorios del Nuevo Cuyo. En otras palabras, toma tres campos específicos y esenciales de la realidad cuyana: el agua, la vid y el carneo de cerdo. Esos campos temáticos fueron abordados mediante un cuestionario de 479 preguntas. Respecto del agua “pretendimos desentrañar, desde la oscuridad de la historia, la acción revolucionaria de aquellos grupos más avanzados que iniciaron la conducción artificial del agua hasta cisternas y terrenos cultivables”, escribió Lalo Quiroga Salcedo. En cuanto a la vid, los investigadores la incluyeron entre los temas del cuestionario “en tanto que cultivo más arraigado y de mayor expansión e importancia económica de la zona”, dijo el investigador del INILFI. Y sobre el carneo de cerdo, Quiroga Salcedo señaló: “Nos abocamos a desentrañar un tema próximo a la antropología regional, a la designación de los animales que se utilizan para la alimentación, en particular del carneo del cerdo”.

 

En territorio

El trabajo fue realizado en las cuatros provincias (San Juan, Mendoza, San Luis y La Rioja) que integran en la actualidad el Nuevo Cuyo. “Este territorio supera los 400.000 km2, suficiente para una tarea dialectológica de envergadura (…) Sometimos la región a un sólido análisis desde ángulos variados: el arqueológico, el etnográfico, el histórico, el económico y, sin duda, el lingüístico”, reza el Estudio preliminar. En las cuatro provincias fueron 80 puntos seleccionados para realizar las encuestas.

 

Los informantes

Los informantes del ALECuyo son aquellos habitantes de las distintas localidades, en este caso del Nuevo Cuyo, que brindaron sus formas lingüísticas y fonéticas de vocablos referidos a la vid, el agua y el carneo de cerdo. Sobre esas personas de los distintos sitios, Quiroga Salcedo relataba: “Encontramos enólogos, pequeños y grandes bodegueros, arrieros, capataces de fincas bien cultivadas, maestros de pueblos en contacto con todos sus pobladores, militares andariegos y empleados públicos en cargos afines (…) Por lo general, todas las voces y opiniones de los vecinos nos llevaban a la persona que la comunidad designaba como su mejor representante, como la persona indicada y más capaz para contestarnos. Solía tratarse del mejor agricultor, peón o patrón, del ciudadano distinguido por todos, del hombre respetado por su actividad”.

 

Origen

El ALECuyo tiene su origen en los trabajos de Manuel Alvar (“Maestro de filólogos”, como lo llama José Luis Moure, presidente de la Academia Argentina de Letras), quien fue miembro y luego director de la Real Academia Española. Alvar visitó dos veces la UNSJ a principios de los años ‘90. En esas ocasiones fue distinguido por esta casa de altos estudios con el Doctorado Honoris Causa, en tanto que el INILFI, que había sido fundado en 1985 por el Dr. Quiroga Salcedo, fue bautizado con el nombre del lingüista aragonés. Ambos hechos fueron en 1992, año en que Alvar inició en San Juan las encuestas para su Atlas Lingüístico de Hispanoamérica, cuyos puntos no encuestados de la provincia, a su requerimiento, fueron completados por investigadores del INILFI. “Por aquellos años Lalo se había doctorado en España y había estado allí en contacto con la Geografía Lingüística, que por esos tiempos era un boom. Allí él tomó conciencia de que la única manera de registrar fidedignamente es con la Geografía Lingüística. Y al contactarse con don Manuel Alvar, quien fue director de sus tesis, todo se conjugó para iniciar el proyecto. Luego vino Alvar a la UNSJ y nos asesoró”, cuenta Aída González.

Hubo un tercer hecho en la última visita de Manuel Alvar, en 1993, a la UNSJ: “En viajes de encuestas, él mismo sugirió algo importante para la delimitación del programado Atlas Lingüístico de Cuyo, esto es, la inclusión de la provincia de La Rioja como parte del proyecto a realizar”, escribió Lalo Quiroga Salcedo en el estudio Preliminar del Atlas.

 

Complejidades    

Para llegar a la obra que es hoy, para lograr el producto final de dos tomos, hubo un largo trayecto que comenzó en 1993, demandó 38 viajes, unos 30 mil kilómetros recorridos e incluyó dedicación en tiempos extras: “Fueron muchos años de encuestas; aprovechamos los eneros y julios, cuando los investigadores no teníamos clases. Pero las encuestas fueron deleitables, por el hecho de conocer anécdotas, gente y geografías”, recuerda Aída González. También hubo que decidir un soporte posible: “Sabíamos que no era una obra común sino que debía contener mapas y había que tipear y digitalizar el material, cuando en ese tiempo no estábamos familiarizados con el mundo de las computadoras”, dice la Directora del INILFI y codirectora del proyecto del Atlas. Con todo ello, no parecen desacertadas las líneas escritas por José Luis Moure, presidente de la Academia Argentina de Letras, quien en la presentación del ALECuyo reflexiona que es, “por lo menos, llamativa la concreción del Atlas Lingüístico y Etnográfico del Nuevo Cuyo, que hoy la Academia Argentina de Letras se honra en presentar. Porque si casi inevitablemente todo proyecto científico de cierta envergadura anticipa en nuestro país un camino de escollos, las dificultades intrínsecas que despliega la elaboración de un atlas lingüístico no hacen sino incrementar un itinerario cuyo inicio rara vez permite predecir el tiempo que conducirá al final”. Y, al margen de las sinuosidades propias de un proyecto perpetuado tierras adentro de la gran región, un hecho doloroso, una inmensa pena: el fallecimiento, en 2008, del Dr. Cesar Eduardo “Lalo” Quiroga Salcedo. Era cuando los hacedores se hallaban en la etapa de impresión.

Entonces pasó el tiempo y así llegó 2018 para al fin ver nacer esta importante obra del INILFI. El ALECuyo fue impreso en los Talleres Gráficos del Instituto Geográfico Nacional. José Luis Moure dice en la presentación de la obra: “No sería justo silenciar que a su empeño (N. del R.: se refiere al empeño de Aída González) y al de María Inés Isoardi, viuda de Quiroga Salcedo, debe el Atlas los recursos que hicieron posible financiar el costo de imprenta, que nuestra Academia hoy no habría podido solventar”. “Como codirectora de la investigación que formó a todo el equipo, deseo expresar que esa tarea sentó las bases con buenos nutrientes para este gran árbol que hoy es el INILFI Manuel Alvar”, proclama Aída González.

 

Usos de algunos vocablos en sus lugares

Canaleta
En Famatina (La Rioja): “Canalcito”
En General Roca (San Luis): “Tubo”

Napa (Capa de agua subterránea)
En Angualasto (San Juan), Villa Unión (La Rioja), Quines (San Luis) y La Paz (Mendoza): “Noque”

Copo (Porción de nieve)
Barreal (San Juan): “Plumilla”.
Machigasta (La Rioja): “Capullito”

Parra (Nombre genérico para designar a la planta de la vid)
Ullum (San Juan): “Parra”
Vinchina (La Rioja): Viña
Tupungato (Mendoza): “Cepa”

Sarmiento (Vástago de la vid)
La Rioja (La Rioja): “Cargador”
Puerta Colorada (San Luis) “Rama”
Milagro (La Rioja) “Gajo”

Vino Tinto
El Abra (La Rioja): “Negro”

Chancho (Nombre vulgar del porcino)
General Alvear (Mendoza): “Chancho criollo”
San Francisco del Monte (San Luis): “Chancho” – “Cerdo”

Achuras (Vísceras del animal ubicadas en la cavidad pectoral y abdominal)
Villa Mercedes (Jáchal): “Menudencias”
Santa Rosa (Mendoza): “Vísceras”
Patquía (La Rioja): “Entrañas”

 

El Equipo de investigación
Dirigidos por César Eduardo Quiroga Salcedo y por Aída González de Ortiz, los demás integrantes del grupo de investigación son: Stella Jaime de Arriera; Graciela García de Ruckschloss; Estela Mercado; Ana Quinteros de Silva, y los entonces alumnos Isidro Rivero; Ariadna Tejada; Gabriela Llull y Gustavo Merlo.  

 

El ALECuyo puede adquirirse en el Instituto de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas “Manuel Alvar” (INILFI), de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ. Su domicilio es Mitre 317 (O), casi Catamarca. Capital, San Juan