Aguas de abajo y contaminación al acecho

Un equipo de investigación de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ realiza un Inventario de Aguas Subterráneas de los Valles de Tulum, Ullum y Zonda, en la cuenca baja del Río San Juan. En el Valle de Tulum la aptitud del agua subterránea sigue siendo buena, pero hay peligros constantes por la contaminación de actividades humanas. El proyecto presentará en su informe final de febrero próximo mapas de aptitud de la calidad del agua subterránea para diferentes cultivos.

 

Por Fabián Rojas

Un equipo de investigación de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ trabaja en el Proyecto de Desarrollo Tecnológico y Social (PDTS) “Inventario de Aguas Subterráneas de los Valles de Tulum, Ullum y Zonda, en la cuenca baja del Río San Juan”. En él interviene el Programa Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas (PGICH), de esa Facultad de la UNSJ, bajo la dirección del doctor ingeniero Oscar Dölling. Como resultado, el equipo armó una base de datos completa con información del padrón de pozos oficiales y privados registrados en el Departamento de Hidráulica (DH) de la Provincia de San Juan para todos los valles en estudio. De allí también se desprende una serie de consideraciones acerca de la calidad del agua que se utiliza en el riego. Por ello, el proyecto presentará en su informe final de febrero próximo mapas de aptitud de la calidad del agua subterránea para diferentes cultivos. “Son mapas que iremos construyendo, con el tiempo, desde la UNSJ y el INTA”, adelanta Oscar Dölling.

La base de datos del DH es importante porque es la autoridad de aplicación de la Ley del Código de Aguas de San Juan, N° 4392, y, como tal, es la responsable de otorgar las concesiones de uso y registro de las mismas. El padrón de perforaciones de agua del DH consta en la actualidad de 6.552 registros. Los pozos que corresponden a uso agrícola alcanzan a 4.456, es decir, un 68% del total. El departamento que más pozos agrícolas tiene es Pocito, con 739; el de menor número es Calingasta, con tres pozos. Capital cuenta con 15.

 

Salinidad y peligrosidad del sodio

El análisis de los valores de CEw (conductividad eléctrica del agua de riego) y RAS (Relación de adsorción de sodio) muestran que el agua tiene buena calidad para riego. Pero, según dicen los especialistas de la Facultad de Ingeniería, es interesante observar la variabilidad de los valores medios discriminados por departamento. Puede observarse una tendencia de incremento de los valores aguas debajo de la cuenca del Río San Juan. Así, en cuanto a conductividad eléctrica, mientras la media en el departamento San Martín es de 643 microsiemens /cm, en Zonda es de 1.247 y en Caucete de 1.826. Y respecto de la Relación de adsorción de sodio (proceso por el cual materiales son retenidos en la superficie), en esos mismos lugares las medias son 2,1; 2,0 y 3,8, respectivamente. “La conductividad eléctrica se utiliza para conocer los niveles de salinidad. La calidad del agua de riego es determinada por la cantidad o concentración de sales disueltas y por la clase y tipo de éstas. La alta concentración de sales, impide la buena absorción de agua por las plantas, lo cual restringe su crecimiento. La peligrosidad del sodio se expresa mejor en relación al contenido de calcio más magnesio. Conforme el RAS se incrementa, la infiltración del agua disminuye”, explica a esta revista Dölling.

 

Fuente de recarga 

En el estudio además comprobaron las características hidro químicas del Río San Juan, principal fuente de recarga en el Valle de Tulum. Al ingresar en la cuenca, aguas abajo del embalse de Ullum, tiene una salinidad de unos 600 microsiemens/cm, es decir, tiene aptitud buena para riego. Aguas abajo, en el puente de 25 de Mayo (al sureste del cerro Barboza) alcanza los 622 microsiemens/cm. Los estudios determinan también que el Río San Juan es la principal fuente de recarga de los acuíferos del Valle de Tulum. En algunos sectores próximos a los bordes de cuenca (sierras Chica de Zonda y Pie de Palo), los estudios determinaron la influencia en el agua subterránea de los aportes provenientes de esas elevaciones montañosas.

En el Valle de Tulum la aptitud del agua subterránea, en la zona de acuífero libre y parte central de la cuenca, es buena para el riego de cualquier tipo de cultivos. En las zonas periféricas desmejora por el elevado contenido salino y la concentración de boro, pasando a regular a mala e incluso a inapropiada para el riego de cultivos sensibles a este elemento, como es el caso de la vid. Ello ocurre en algunos sectores de los departamentos de Albardón, Caucete y 25 de Mayo.

 

mapa_cond_tulumLa amenaza

Una de las causas mayores de contaminación de las aguas subterráneas del Gran San Juan es el efluente o derrame de tanques sépticos, letrinas y retretes. Si estos sistemas no están situados, diseñados, construidos o mantenidos correctamente, pueden contaminar las aguas subterráneas con bacterias, nitratos, virus, detergentes sintéticos, sustancias químicas caseras y cloruros. Aunque cada sistema contribuye una porción insignificante a la contaminación de las aguas subterráneas, la gran cantidad (miles) de sistemas sépticos en lugares que no tienen sistemas públicos de tratamiento de aguas negras crea una amenaza a la calidad de aguas subterráneas.

 

El preocupante nitrato

El nitrato es el contaminante inorgánico más conocido y quizás uno de los que genera mayor preocupación. Se origina de diferentes fuentes: aplicación de fertilizantes, pozos sépticos que no estén funcionando bien, lagunas de retención de desperdicios sólidos no cubiertas por debajo y la infiltración de aguas residuales no tratadas. El envenenamiento con nitrato es peligroso en las personas. Altos niveles de nitrato en el cuerpo pueden limitar la habilidad de la sangre de transportar oxigeno, causando asfixia en bebés. Esta condición podría ser fatal si no se trata a tiempo.

El sector agrícola utiliza fertilizantes nitrogenados, sean orgánicos o químicos. El proyecto (2011-2012) “Impacto del reúso del agua en el proceso de desertificación en San Juan y su relación con la variabilidad climática”, de Oscar Dölling y otros investigadores, es una primera aproximación a la distribución espacial en el Valle del Tulum del nitrógeno aportado por las prácticas de fertilización por los agricultores. Los valores encontrados son sorprendentes, porque superan, en algunos casos, 5 a 7 veces lo habitual en la aplicación de agroquímicos en otros países.

 

Un Riachuelo acá

Un indicador natural de la calidad del agua superficial en el Valle del Tulum es pasar por el Puente de Caucete, sobre el Río San Juan, donde se encuentra un insoportable olor fétido que sale del cauce. Los vecinos del lugar confirman que en el verano se hace imposible vivir ahí por las emanaciones de gas oloroso y algunos hasta hicieron varias presentaciones judiciales. La Subsecretaría de Medio Ambiente confirmó la contaminación en el río y está investigando si es una bodega la que vuelca sus efluentes en un desagüe que desemboca en el cauce. Existen más de 900 industrias ubicadas sobre el Valle del Tulum, no todas han presentado su declaración MIA (Manifiesto de Impacto Ambiental), requisito excluyente para obtener la declaración de impacto ambiental, única manera de constatar cuáles establecimientos están tratando correctamente sus efluentes como lo exige la ley provincial de Impacto Ambiental, Nro. 6.571. Los rubros principales con efluentes peligrosos son: Bodegas, Fábricas de aceite de oliva, textiles, mataderos, lavaderos de autos y estaciones de servicio.

 

Contaminación en Santa Lucía y Rawson

En el problema de la contaminación contribuyen los efectos nocivos de la infiltración y los pozos negros domiciliarios, junto con la presencia de los digestores cloacales de la ciudad, situados en el arroyo de los Tapones. Un efecto que ha provocado alto impacto en el medio ambiente es que tierras que otrora fueron espacios cultivados hoy sirven para la instalación desordenada de viviendas muy humildes, muchas de ellas ubicadas por debajo de las barrancas. La distribución de basurales y zonas de volcado de residuos industriales, afectan las áreas de playa y de vegetación natural degradada. Por ejemplo en el Acceso Sur a San Juan, aparecen estos problemas de arrojo descontrolado de basura y efluentes industriales que causan perjuicio en un tramo que va desde el límite con la Capital, en la intersección de esa vía (Ruta 40) con la calle Abraham Tapia, hasta traspasar la Calle 5, en Pocito. Esta combinación de factores produce malos olores, proliferación de mosquitos y daños incluso a arboleda existente en el Acceso Sur, debido al aumento de la cantidad de efluentes industriales que son arrojados en canales y cunetas que drenan hacia el Este y Sur del departamento.

El mal sistema de drenaje, con colectores que no cumplen con la función para la que fueron construidos, produce la formación de lagunas a lo largo de la ruta, en los espacios ubicados en sus costados. Esos espacios estaban destinados para embellecer la zona y oxigenarla. La primera de las lagunas, en el Norte casi en el límite de Rawson con Capital, se forma frente al barrio Natania VII, precisamente en un espacio embellecido por los propios vecinos con plantas ornamentales y árboles. A causa del exceso de agua corren riesgo de secarse. A partir de ese punto y hasta la Calle 5, se forman varias lagunas más, como frente a los barrios Neuquén, Mayo, la Villa Ballester y en las cercanías del Mercado Concentrador de Frutas y Hortalizas de Rawson, en la intersección del Acceso Sur con Calle Progreso. Por otro lado, la contaminación de los acuíferos puede ser más rápida en la medida que no existe control sobre su construcción, ya que un pozo mal ejecutado puede contribuir a contaminar un acuífero.

 

Sigue el proyecto

El ingeniero Alfredo Olguín (INTA) y colaboradores realizaron un relevamiento de perforaciones ubicadas en Zonda (2), Chimbas (1), 9 de Julio (1), Rawson (3), Caucete (8), Angaco (7), Albardón (10) y San Martín (13). En 25 de esas perforaciones se tomaron y analizaron muestras de agua para ir contando con datos de salinidad y pH. El análisis de los cambios históricos de la calidad del agua se efectuará sobre un número aproximado de 200 perforaciones ubicadas preferentemente en sitios sensibles a riesgos ambientales. Con los datos se elaboraron en el PGICH‐UNSJ Mapas de valores de Conductividad Eléctrica. Entre las acciones actuales del proyecto, está la construcción de un modelo conceptual sobre el balance de cantidad de aguas subterráneas y descripción del régimen y zonas de recarga de acuíferos; la elaboración de mapas temáticos de parámetros de calidad de agua de acuíferos para usos múltiples; la difusión de resultados aplicados al uso agrícola de los recursos disponibles, y la elaboración de un modelo matemático del movimiento de agua subterráneas.

 

Equipo de investigación

Facultad de Ingeniería –  UNSJ
Director: Dr. Ing. Dölling, Oscar Raúl (PGICH Director Programa–UNSJ)

Integrantes investigación:
Mag. Ing. Germán Babelis (INTA- EEA Pocito)
Dr. Lic. Marcelo Gonzalez (UNSJ-carrera Ing. Agronómica)
Ing. Carlos Alfredo Estevez (UNSJ- carrera Ing. Agronómica)

Ayudantes de Investigación:
Ing. Guadalupe López (PGICH- alumna Doctorado Ing. Civil UNSJ)
Sebastián Adaro (PGICH- alumno grado Ing. Civil UNSJ)
Verónica Arnau (PGICH- alumno grado Ing. Civil UNSJ)