Proyecto serpientes

Enseñar sobre fauna regional es el objetivo de un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, que estudia los Vertebrados, entre ellos ocupan un lugar destacado las serpientes con importancia médico- sanitaria que habitan en el Departamento de Valle Fértil y están en contacto con los miembros de esa comunidad.

 

Por Belén Ceballos

En San Juan existen 17 especies de serpientes, recientemente se ha reportado, fruto de este trabajo, la presencia de dos especies que no estaban citadas para la provincia; de las cuales cuatro poseen veneno perjudicial para el hombre. Estas están representadas por los géneros Micrurus (“coral”), Bothropoides y Bothrops (“yararás”), y Crotalus (“cascabel”).

Los datos son del Proyecto de Extensión “Enseñanza de la Biodiversidad Regional: Biología, Conservación e Importancia sanitaria de los reptiles en San Juan”, que desarrolla el Grupo de Diversidad y Biología de Vertebrados del Árido (DIBIOVA), de la FCEFN de la Universidad Nacional de San Juan. Graciela Blanco, su codirectora, explicó que su trabajo apunta a estudiar la riqueza de la biodiversidad regional haciendo foco en los reptiles de importancia sanitaria del departamento de Valle Fértil, dirigido a los estudiantes de las escuelas primarias, sus docentes y trabajadores de puestos sanitarios de Valle Fértil y el hospital departamental.

 

Venenos

Al sufrir un accidente por una serpiente yarará, el veneno tiene acción hemolítica y necrosante. En la primera media hora el efecto es coagulante, después es hemorrágico. Las causas de muerte pueden ser por hemorragia cerebral, falla renal aguda o necrosis encefálica. En el caso de la serpiente de cascabel, su veneno es neurotóxico y hemolítico. Luego de los primeros 15 minutos aparecen de forma progresiva mareos, visión borrosa y vómitos.

Afortunadamente los accidentes ofídicos causados por corales son poco frecuentes, ya que no son serpientes agresivas, pero sí poseen un veneno de potente acción neurotóxica.

Frente a una mordedura de cualquier especie de serpiente, se recomienda no colocar hielo ni realizar cortes o quemaduras en la herida; inmovilizar y quitar cualquier elemento que produzca ligaduras, como cadenas, anillos, relojes; limpiar y desinfectar la zona de la herida con agua, jabón y antiséptico; no se debe correr, ya que hacerlo acelera la circulación sanguínea; beber agua, porque permite mantener el balance hídrico y ayuda a filtrar el veneno por medio del sistema urinario.

 

La importancia de conocer

En este proyecto de extensión el equipo trabajó con la comunidad a través de talleres de capacitación, tomando los saberes y creencias de las personas del lugar, con el fin de lograr la toma de conciencia acerca de que ciertas prácticas arraigadas, pueden resultar perjudiciales en el control de las poblaciones de animales peligrosos. En el caso de las serpientes, los lugareños saben que son venenosas pero no pueden diferenciarlas de manera precisa. También creen que los lagartos son venenosos, desconociendo que no poseen glándulas de veneno; sin embargo, es una creencia que conservan de sus padres y abuelos. Por otra parte hay una especie de culebra inofensiva que se alimenta de las serpientes venenosas, se les recomienda no eliminarla, puesto que contribuye al control biológico de las poblaciones de serpientes que sí lo son.

 

Serpeintes

El trabajo tiene dos etapas. La primera de ellas se focalizó en la producción y distribución de folletos destacando las especies de serpientes más peligrosas junto con un afiche en el que se muestran fotografías con características para la correcta identificación y ubicación de estos animales. En la segunda etapa, que está por comenzar, ampliarán la comunidad a la que se dirigen ya que abarcará a los estudiantes del profesorado de Biología del INES (Instituto de Enseñanza Superior “Dra. Carmen Peñaloza”). Además, se incluirá a los guardaparques que trabajan en esta zona, capacitándolos respecto de la fauna que habita en Valle Fértil, ya que la información que manejan es escasa.

Graciela Blanco expresó que “gracias a esta primera etapa, la comunidad ha tomado conciencia y acuden a nosotros cuando aparece alguna serpiente, preguntan qué tipo es, se interesan por conocer más sobre medidas adecuadas. Hay necesidad de contar con sueros antiofídicos en los hospitales zonales, debido a que en las comunidades rurales es frecuente el encuentro con serpientes y los accidentes ofídicos, sobre todo para las personas que trabajan en el campo”.