“Fue duro salir a buscar a los parientes y encontrar negación”

Con esta frase, Argentina Quiroga, referente de la comunidad Territorio del Cuyum, define la difícil tarea que le encomendaron sus abuelas al contarle que ella era descendiente directa del pueblo Huarpe. Por lo tanto, su misión era encontrar a quienes también formaban parte de su círculo familiar. Una labor complicada y triste, pero que la llenó de orgullo y logró convertir en alegría.

 

Por Belén Ceballos

“Nuestra comunidad pertenece al pueblo Nación Huarpe, somos un pueblo que habitó, habita y habitará el territorio sin fronteras del Cuyum, un terreno muy amplio donde vivieron nuestros antepasados, abarcando parte de San Juan, Mendoza, San Luis, La Rioja y Chile”, expresa Argentina con orgullo y lágrimas en los ojos.

Argentina Quiroga es hija de abuelas y abuelos huarpe y sus padres tienen descendencia directa. La comunidad de la que es referente, se llama Territorio del Cuyum y fue la primera que obtuvo la personería jurídica en Cuyo. Luego de este reconocimiento comenzó la tarea de recuperar a los miembros. Argentina recuerda con nostalgia los primeros encuentros que tuvo en los que todos negaban ser indígenas y hasta se avergonzaban. Ninguno quería ser “INDIO”.  Además, nadie la escuchaba, le dieron la espalda en el gobierno, en el ámbito académico y en el lugar que habitaba. Fue un tiempo muy duro para ella. Sin embargo, rescata que fue muy hermoso porque pude encontrarse con sus abuelas y de a poco quienes formaban parte de ese núcleo familiar fueron acercándose.

Actualmente, es una comunidad que tiene integrantes de todo el territorio y es muy grande el número de jóvenes que se han autorreconocido. Lo que en principio fue negación, de a poco giró y para algunos ya no es vergonzoso ser indígena.

Por otra parte, Argentina Quiroga tiene una labor muy importante que le asignaron sus abuelas, es AMTA, es decir, guía espiritual. Para ella esta es una de las misiones más significativas y difíciles que haya cumplido en su vida. En este momento, siente el peso de esta tarea, ya que en San Juan aún hay un desierto, de tipo mental, lo que significa que la gente no reconoce su linaje indígena y sigue ocultándose y negándose.

Por último, Argentina pide a los políticos que cumplan con lo que les exige el Art. 75 inc. 17 de la Constitución Nacional y les reconozcan la posesión sobre el territorio que habitan. De esta manera, lograrán el espacio que necesitan para desarrollar las tareas y ceremonias que los unen como pueblo.