“Patriarcado y capitalismo van de la mano”

En días de conmoción por otro aberrante caso de violencia contra las mujeres como el de Micaela García, Dolores Córdoba, del Equipo de Género y Ciudadanía del Instituto de Investigaciones Socio Económicas de la Facultad de Ciencias Sociales, habla de este flagelo. Investigadora y militante, subraya la necesidad de una justicia con perspectiva de género, se manifiesta por todas las mujeres víctimas y señala la naturalización de la primacía de lo masculino en la sociedad.

 

Por Fabián Rojas

Dolores Córdoba se manifestó junto a muchas y muchos militantes hace unos días en la puerta del Edificio de Tribunales de San Juan. Una vez más, el motivo fue la violencia de género en la provincia y en el país. En las calles, en los kioscos de diarios, en Internet, en la radio y en la TV, el tema por estos días fue el caso de la joven Micaela García, muerta en Gualeguay, Entre Ríos, a manos de un violador. Dentro de lo malo, una buena oportunidad para volver a señalar que son muchas más. “Hicimos una convocatoria desde todas las organizaciones que componemos ‘Ni una menos’ en San Juan. Fue, sí, por la muerte de Micaela, pero también por todas las otras mujeres que nos faltan”, aclara Dolores. Y cita sólo algunos ejemplos: “Elena Oro, en Pocito, por un disparo de su marido policía, quien después se suicidó. Hubo un caso en Salta, que desde el 1 de marzo estuvo desaparecida y 27 días después identificaron su cuerpo. Ella es Daniela Guantay, quien pertenecía al colectivo de La garganta poderosa. También estuvo el caso de Florencia Di Marco en San Luis, que fue tremendo. Nos convocamos en Tribunales por todas estas mujeres que fueron víctimas las últimas semanas. Pero en Argentina la estadística dice que hay una mujer víctima de femicidio cada 18 horas”.

 

Organizarse  

Hay una imagen de Micaela García que resulta por lo menos escalofriante: esa en que se la ve con la frase “Ni una menos” en su remera. Es terrible porque ella misma terminó siendo una menos. “De todas maneras, Micaela no es la única chica que militaba en el movimiento social de ‘Ni una menos’ y que termina muerta por violencia de género”, advierte Dolores Córdoba, quien es docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ y miembro del Equipo de Género y Ciudadanía del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas de esa Facultad. “En Córdoba ya pasó el año pasado: una chica que marchaba con los carteles y militaba y terminó asesinada por su pareja. Aun trabajando contra esta situación, teniendo conciencia de ella, somos vulnerables”, agrega. Y observa que este reciente y altisonante caso de Micaela “en algunas mujeres ha generado miedo”, pero sostiene que “por eso es importante decir que la organización y lo colectivo es una de las formas de vencer el miedo. Esta sociedad nos aísla cada vez más a través de las redes sociales aunque se tenga la ilusión de que ellas nos conectan. Ese aislamiento nos hace vulnerables”.

 

Justicia

“Una Justicia con perspectiva de género”, dice Dolores Córdoba. Ese fue el mensaje de la movilización en San Juan. Eso es el pedido. Eso es lo urgente. Lo impostergable es cambiar patrones culturales. Justicia con perspectiva de género equivale a una Justicia no patriarcal. “Si uno se pone a leer los fallos, las sentencias de las mujeres que denuncian violencia muchas veces son vergonzosas. Son esas sentencias que ponen el acento en cómo iba vestida la víctima, o si salía de noche. Se investiga la vida privada y no el hecho en sí por el que terminaron muertas. Estas cosas, que muchas veces las hacen los medios de comunicación, también las hacen los jueces”, dice Córdoba.

 

Propiedad privada

“Concebir a la mujer como propiedad privada fue una faceta oculta, invisibilizada, del capitalismo. Lo fue hasta que el feminismo empezó a poner luz a esa faceta, la cual es hermanada y vinculada al capitalismo”, define la profesional de la UNSJ. “Patriarcado y capitalismo van de la mano”, sentencia, y argumenta que “hay diferentes teorías sobre esto, sobre si el patriarcado es anterior o qué tipo de patriarcado y demás, pero sí el capitalismo va de la mano del patriarcado”, remarca Córdoba. Y la manera de organizarse esto se emparenta con la construcción de un cierto tipo de familia que sirve al capitalismo, a este capitalismo. En este tipo de familia, Dolores dice que la mujer es apreciada “como garante de la reproducción, no sólo en cuanto a parir los hijos, sino también en cuanto a garantizar la crianza y en el sentido de que la mujer es la encargada de producir todo lo necesario para mantener la familia mientras el hombre salía a trabajar”, anota. Y hoy, aun con algunos cambios y evoluciones, “la mujer sale a trabajar pero sigue siendo la garante de la reproducción en el hogar. Y hay una relación entre este tipo de capitalismo y la violencia de los cuerpos. La violencia sobre los cuerpos de las mujeres como una manera de enseñar la violencia, una pedagogía del capitalismo y el patriarcado de cómo se enseña la violencia ejercida sobre los cuerpos de las mujeres”, define Dolores Córdoba.