“No debería existir una política discriminatoria para extranjeros que realicen una actividad lícita”

José Luis Miolano, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ y director General de Asuntos Legales de esta Universidad, habla sobre derechos humanos en medio de políticas actuales que parecieran ir a contramano de la Declaración Universal de 1948 por parte de la ONU.

Por Susana Roldán

-¿Cuál es su óptica acerca de la importancia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos?

-La Declaración Universal de los Derechos Humanos fue dictada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948. Este documento está precedido por otras declaraciones de derechos y garantías referidos a los derechos humanos en general; es un texto orientativo que está complementado por otros instrumentos internacionales que en nuestro país tienen jerarquía constitucional. Hay que recordar dónde está enmarcado. Estamos hablando de 1948, es decir tres años después de la Segunda Guerra Mundial. A partir de allí se reconoció, a través de treinta artículos, derechos que tiene todo hombre por el sólo hecho de ser una persona humana, y que no pueden ser soslayados por ningún Estado en todo el planeta.

 

-¿Las políticas públicas de diferentes países en contra de la inmigración desconocen la Declaración de los Derechos Humanos?

-El principio de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que tiene un carácter genérico, es la igualdad y la no discriminación, principio que además está complementado por otros tratados internacionales más específicos. En mi criterio no debería existir una política discriminatoria para aquellos extranjeros que quieran ingresar a otro Estado para desempeñarse en una actividad lícita o para realizar estudios. Obviamente que cada Estado tiene una política interna que varía si uno se sitúa en América Latina, Europa o Estados Unidos, país este último que hoy tiende a una política cerrada y a no permitir la inmigración.

 

-¿Y respecto de la Argentina, que históricamente ha tenido una política de brazos abiertos hacia los inmigrantes y que este gobierno no la está sosteniendo, o hay indicios para creer que obra en contrario a aquella política?

-Indicios son los que uno conoce por los medios, nada más. También tenemos que situarnos en el plano histórico. ¿Cómo fue formando Argentina su industria? Su industria se fue formando a partir de inmigrantes europeos, principalmente españoles e italianos. Ellos comenzaron con la industria lícita de nuestro país. Hoy en día hay discursos de ciertos sectores que proclaman que por ejemplo la universidad debería ser para los argentinos y nada más, algo que yo no comparto en absoluto. La universidad pública, estatal y gratuita también debe estar abierta a los argentinos o extranjeros que quieran continuar sus estudios. Obviamente hay aspectos relacionados con el ejercicio de industrias no lícitas, como el tema de los manteros, que por ahí se hace demasiado extensivo pero es un tema particular. A pesar de todas las declaraciones existentes, el Estado tiene su ejercicio de poder de policía para regular las actividades que considere no lícitas, más allá de que los manteros sean argentinos o extranjeros. Si los manteros fueran argentinos la solución debería ser la misma.