“El femicidio espectacularizado sirve de escarmiento para las mujeres”

La docente e investigadora Laura Ávila, autora del libro “Algo habrán hecho”, alerta sobre el estilo y difusión de los últimos femicidios en Latinoamérica. También resalta la importancia de la movilización social en un contexto de languidez empírica del Estado en materia de atenuar o eliminar la violencia y desigualdad de género.

Por Fabián Rojas

Laura Fanny Ávila es magister en Metodología de Investigación Científica y licenciada en Sociología. Se desempeña en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ como docente e investigadora en el Departamento de Sociología, en la carrera de Abogacía y es parte del Instituto de Investigaciones Socio Económicas de aquella unidad académica. Es autora de proyectos de investigación relacionados con las temáticas de desigualdad de género y sobre el acceso a la Justicia de las mujeres víctimas de violencia. El actual momento de movilización femenina en el mundo clamando derechos y el cese del machismo histórico y reinante privilegia su palabra.

 

Erradicar esa ideología patriarcal

Su proyecto denominado “Acceso a la Justicia en mujeres víctimas de violencia (2011 – 2014) incluyó un análisis de instituciones del Estado tales como el Poder Judicial, seguridad, educación, salud, en fin, de todo lo relacionado con la aplicación de las leyes nacionales y provinciales para prevenir y erradicar la violencia. “Fue un trabajo muy crítico”, valora Laura Ávila. Esa investigación llegó a corroborar que aquellas instituciones políticas no llevan al pie de la letra los principios de las leyes ni de las políticas públicas. “Falta compromiso, conocimiento, capacitación, erradicar esa ideología patriarcal de la mayoría de las instituciones políticas para poder comprender a la víctima, para poder acompañarla y garantizarle una serie de derechos para que ella se autosostenga: como el derecho a la vivienda, al trabajo, y sobre todo el derecho a no ser dañada por un victimario”, explica. Ese trabajo de investigación derivó en el nacimiento del libro titulado “Algo habrán hecho. Una mirada crítica de la violencia de género en San Juan”, de las autoras Laura Ávila, Sandra Kirby, Silvia Prolongo, Graciela Vila y Dolores Córdoba, junto a Marcos Domínguez.

 

La lucha ciudadana

“Nosotros veíamos con bastante desazón lo escaso de lo que hace el Estado, a pesar de que tiene todos los instrumentos legales y políticos para poder atenuar el fenómeno (de violencia de género). Entonces nos propusimos buscar en la sociedad cuánto hay de organizaciones civiles, de mujeres, para poder compensar este desfasaje”, dice Ávila respecto del trabajo que siguió a aquel proyecto de investigación y que en realidad es su continuidad. El proyecto comenzó en 2015 y se titula “Ciudadanía, Género y Redes”. “Y nos encontramos con una evolución interesante –continúa-. Junto con el inicio del proyecto se empezaron a realizar las marchas de ‘Ni una menos’, a hacer más visible el 25 de noviembre, ‘Día internacional contra la violencia de género’. Bueno, y este ‘8 de Marzo’ actual con un paro internacional de mujeres, que es inédito en el mundo y es un avance cualitativo cultural que se da entre mujeres y varones”. Para Laura Ávila, las organizaciones de mujeres en la provincia son consecuencias y desprendimientos del Encuentro Nacional de Mujeres que se realiza en Argentina. “Esto dejó un semillero de inquietudes, de mujeres muy activas, que son las que organizan el paro de este 8 de Marzo. Así es que en San Juan el proceso también es interesante”, sostiene.

 

El tema es de a dos

La investigadora alega que en general los programas oficiales siempre dejan de lado la mentalidad y el accionar de los varones en cuestiones de violencia de género. “Los centros de refugio, los acompañamientos psicológicos, siempre custodian a la mujer víctima, y lo que hace falta en la provincia son también centros terapéuticos para varones. El tema es de a dos. Es interesante que el victimario también se comprometa a revisar sus conductas”, indica.

 

El espectáculo

Ávila subraya el estilo de los últimos femicidios no solamente en Argentina sino también en México y en países sobre todo latinoamericanos, los cuales, dice, no son excepcionales. “Pasa todos los días en Guatemala, en Ciudad Juárez, en Nicaragua, en Argentina. En nuestro país, en dos meses de este año, ya sucedieron 57 femicidios. Hay un retroceso moral en la sociedad latinoamericana. Y hay una espectacularización de los femicidios, porque el agresor no mata y se queda callado, mata en público, y puede matar a varios integrantes de su familia. Y al hacerlo de esta manera pone en evidencia un nivel de espectacularización y de exhibicionismo que apunta no sólo contra la víctima sino al desobedecimiento de las normas, del Estado, de la sociedad. Y el mensaje es ‘yo puedo, y puedo vulnerar todas las leyes. El femicidio espectacularizado y exhibido es un alimento para los medios y sirve de escarmiento para todas las mujeres“, reflexiona.

 

Espíritu de época: Laura Ávila evoca el nutrido momento social que definió la elección de su carrera de Sociología. No era para menos, eran los florecientes años sesenta. “Inicié la carrera en una etapa en que el compromiso social de los jóvenes era muy importante. La influencia del Mayo Francés, de El Cordobazo y de todos los movimientos antibelicistas y anticolonialistas era un espíritu de época, y la Sociología es una interesante disciplina para comprender estos fenómenos y sobre todo para proponer transformaciones. En ese tiempo también se producía una revolución cultural muy importante entre las mujeres, el cual en ese momento yo no lo analizaba como tan trascendental, como se ven ahora las consecuencias. Todo ello se daba en el momento en que yo decidía mi carrera”, recuerda. Y rescata el compromiso que nutre a la investigación sociológica, independientemente del sexo quien se dedica a esta ciencia: “Todavía se mantiene esa, digamos, división sexual técnica, es decir, que las ingenierías son para los varones y las humanidades para las mujeres. Pero esto no es trascendente, existen teóricas y teóricos muy importantes. No incide tanto sobre todo en la carrera de Sociología, donde hay muchos elementos para entender las desigualdades sociales, de género. Lo que vale es el compromiso”.


En los trabajos de investigación también participaron la socióloga Viviana Meglioli y las alumnas Gabriela Tejada y Norma Bonilla.