Los medios comunitarios en una marea turbia

En 2017 se desarrollarán, por segunda vez en San Juan, las Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación. Serán nuevamente en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ. En esta ocasión, uno de los tópicos a tratar será la compleja situación de los medios comunitarios en el contexto actual. A propósito, un actor de FM La Lechuza, primer medio de esa naturaleza en la provincia, realiza un cuadro de situación.

Por Fabián Rojas

En 2017, posiblemente entre fines de septiembre y principios de octubre, la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ será sede de las XXI Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación. Cecilia Vila, docente e investigadora del Departamento de Ciencias de la Comunicación de esa facultad, participó hace días de las XX Jornadas, realizadas en la Universidad de San Juan Bosco, en Comodoro Rivadavia. Fue allí que quedó establecido San Juan como lugar del próximo encuentro (será la segunda vez que las jornadas se hacen en la UNSJ, la primera fue en 2006). Uno de los temas más importantes a tratar aquí será la situación de los medios comunitarios en la actualidad. “Participantes de medios comunitarios plantearon en Chubut sus problemáticas. Así es que la idea para el año que viene en San Juan es hablar sobre los cambios en la aplicación de políticas nacionales y, a partir de ahí, cómo se transforma el escenario para esos medios”, dice Cecilia Vila a Revista La U.

Las Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación son organizadas por la Red Nacional de Investigadores en Comunicación (ver aparte). Esta red federal aborda en cada jornada temas actuales en el país en materia de comunicación. “La red trabaja con difusores locales en cada una de las sedes, así es que la idea es que ellos traten de receptar inquietudes, por ejemplo, por falta de aplicación de alguna política. En este caso, problemas surgidos con los medios comunitarios, porque sabemos que no sólo se dio el caso de Antena Negra TV”, señala Vila, sobre el canal de TV comunitario de Buenos Aires que fue sacado del aire de la Televisión Digital Abierta (TDA), acusado de interferir las comunicaciones de la empresa privada Prosegur. “Por eso, para 2017, entre los temas importantes a abordar están los cambios en relación a lo sucedido con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, y las transformaciones abruptas en políticas de comunicación con el nuevo gobierno”, explica.

 

En el medio

La Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) define a las emisoras comunitarias como actores privados que tienen una finalidad social y se caracterizan por ser gestionadas por organizaciones sociales de diverso tipo sin fines de lucro. En San Juan, cada cual con su experiencia y surgidos de organizaciones distintas, algunos medios comunitarios, en este caso emisoras de radio, son “La montonera”, de Jáchal; “Abriendo espacios”, de Tambería (Calingasta); “Latidos del sur”, de Bella Vista (Iglesia), y “Radio comunitaria campesina”, de El Encón (25 de Mayo).

Pero el primer medio comunitario de esta provincia fue FM La Lechuza, que empezó a transmitir el 13 de marzo de 2010 desde Pocito. “Nació como una consecuencia del trabajo social de la organización Retamo, en la que militamos quienes creamos la radio”, había dicho a Revista La U, en 2011, María Arrieta, una de las columnistas de ese medio. Desde hace seis años, La Lechuza fue creciendo, se consolidó en el aire de Pocito y alrededores y también está en Internet (http://www.radiolalechuza.com.ar). Hoy, cuando esta revista pregunta si en los actores de medios comunitarios pervive la esperanza de obtener mayor alcance geográfico de sus transmisiones, Miguel Ambas, integrante de La Lechuza, es categórico: “No creemos que los medios comunitarios deban ser pequeños por naturaleza, sino que también pueden ser medios grandes. Teníamos y tenemos la esperanza de concursar por más potencia. En la gestión pasada hubo alguna intención de ordenamiento (del dial). Lo que hay ahora es una intención de volver a la selva”, sentencia. De todos modos, advierte que “no va a ser fácil borrar años de avances en la comunicación popular”.

 

Preocupaciones

Los medios comunitarios y el espacio Interredes (que los nuclea) realizan una campaña de difusión que muestra a actores sociales con la frase “Sin medios comunitarios no hay democracia”. Miguel Ambas expone que estos medios, “por lo menos los que estamos agrupados en FARCO” (Foro Argentino de Radios Comunitarias), dice, ven con mucha preocupación lo que está pasando. “Hay actitudes del gobierno nacional que muestran su desinterés en este sector. Cuando decimos que sin medios comunitarios no hay democracia, no le damos manija a una consigna marketinera, sino que creemos que sin apoyo al sector sin fines de lucro es difícil pensar en verdadera pluralidad, y sin ella es difícil pensar la democracia”.

La nueva gestión nacional, a través del Ente Nacional de Comunicación (ENACOM) comenzó a pagar parte de los FOMECAS (Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual) adeudados, once meses tarde. “Esto es un golpe muy duro al sector. Estamos desde enero reclamando subsidios que las radios ganaron a través de proyectos que son muy puntillosamente monitoreados. Recién esta semana comenzamos a cobrarlos después de marchas y reuniones y creemos que es muy tarde. Además sólo se cobró una parte y solamente algunos medios cobraron. El gobierno podrá decir que son problemas de la transición, pero lo que más nos preocupa es que hay declaraciones, por ejemplo del ministro (de Comunicaciones) Oscar Aguad, en que dice claramente que ‘allí donde el mercado no alcance’ ellos van a ayudar a los medios comunitarios y de pueblos originarios. Esto nos parece un retroceso muy grande en lo conceptual, porque no es que el Estado deba intervenir allí donde el mercado no llegue, porque allí donde el mercado sí alcanza y sí juega, también el Estado debe estar, porque no estamos hablando de una mercancía, estamos hablando de un derecho. Y si esto no sucediera, lleva básicamente a disciplinarse de la mano del empresario de turno. No creemos que este tipo de organización pueda tener pluralidad”, remarca Ambas.  Y agrega: “Con la gestión anterior también tuvimos muchas críticas, pero todos los grupos que cumplían con los requisitos podían acceder a los FOMECAS. Ahora se dice que quienes ya obtuvieron subsidios, no serán prioridad. Pero si pensamos en qué marco se convocan ahora, es en el marco de las declaraciones de Aguad, y obviamente que nos preocupa”.

 

Voluntad cero

Miguel Ambas no analiza los cambios realizados a la LSCA por la actual gestión nacional, pero sí marca que no se ven adelantos respecto a radios que están en zonas de conflicto y que no hay avances en la confección de un plan técnico en las ciudades que permita limpiar el dial y ordenarlo. “No vemos voluntad de desarrollar el sector, pero sí vemos que los cambios tuvieron que ver con concentrar los medios monopólicos. Y ahora, después de años de trabajo de la Coalición por una Comunicación Democrática, la convocatoria a discutir una nueva ley de comunicación nos parece una payasada. De todas maneras vamos a dar la discusión en todos los ámbitos”, avisa el trabajador de La Lechuza.

 


Las Jornadas y la Red    

Las XX Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación fueron realizadas en la Universidad de San Juan Bosco, en Comodoro Rivadavia, Chubut. Los encuentros anuales duran tres días y son organizados por la Red Nacional de Investigadores en Comunicación, que se conformó en 1995. “Esta red es un espacio muy horizontal y federal. Todos los que en algún momento estudiamos comunicación y que después hemos seguido en el campo de la docencia y la investigación, hemos pasado a exponer parte de nuestras producciones en ella”, dice Cecilia Vila. Además, señala que la dinámica de funcionamiento de la Red y las Jornadas permiten a los investigadores acceder a mesas y grupos de trabajo, por lo cual se produce una sinergia entre actores de diferentes lugares del país, con múltiples experiencias y puntos de vista. Este año, a Chubut también viajaron estudiantes avanzados de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UNSJ, quienes presentaron lineamientos de sus trabajos finales de grado. La Red se autogestiona. “Cada expositor y asistente debe abonar una suma que representa menos de la mitad de lo que se paga en otro congreso, y eso va a un fondo común para la organización de las Jornadas ulteriores”, explica Vila.

Más información en http://redcomunicacion.org