Agricultura sustentable para la producción de alimentos

Un equipo integrado por Dora Cecilia Zaldo, Raquel Romero, Marcos Capra y Patricia Chaparro, del Instituto de Investigaciones Administrativas y Contables de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ, a través de un estudio de casos, analizó las prácticas de gestión interna y derrame económico, social y ambiental de empresas de agricultura sustentable en el Departamento San Martín. Revista la U da cuenta del trabajo y conclusiones a las que arribaron sus autores.

Por Elio Noé Salcedo

La investigación estuvo dirigida a describir las estrategias de gestión de agricultura sustentable que desarrollan empresas del departamento San Martin (San Juan)(1) que destinan su producción a la industria de alimentos. Asimismo se analizó su contribución al conocimiento y apropiación de esas prácticas sustentables por otros actores de la sociedad y cómo influye su implementación en la rentabilidad y competitividad empresarial.

Sostienen los investigadores que la agricultura sustentable involucra dimensiones ambientales, sociales, culturales, económicas y temporales (lleva de 5 a 25 años la evaluación de evolución de un ecosistema), por lo que clasificaron las variables de análisis en tres dimensiones: ambiental (suelo, agua y biodiversidad); socio-cultural (capital humano y capital social de la empresa); y económica (su viabilidad en el tiempo).

Dividido en capítulos, el estudio hace una caracterización de San Juan y en particular del Dpto. San Martin, describe los distintos tipos de agricultura, define la agricultura sustentable(2), las buenas prácticas agrícolas como antecedente de ella y los parámetros para desarrollarla; expone la metodología para evaluar sustentabilidad y protocolos; analiza las dimensiones medio ambiental y socio cultural; y hace referencia a la importancia de identificar indicadores económicos, teniendo en cuenta que ninguna empresa tiene permanencia en el tiempo si no es económicamente viable.

El análisis incluye el grado de conciencia ambiental de los habitantes del territorio de San Martín a partir del nivel de conocimiento de las prácticas sustentables desarrolladas por las empresas estudiadas y de su interés, dada la importancia de incluir esta temática en la agenda pública a nivel territorial.

La investigación no se limitó al denominado entorno sectorial de las empresas –relaciones con los proveedores, competidores y clientes- sino que se realizó considerando el entorno territorial como parte importante de la competitividad empresarial: infraestructura y equipamientos básicos, sistema educativo y de formación de recursos humanos, investigación y desarrollo para la innovación (I+D+i) y marco jurídico y regulatorio.

 

Algunas conclusiones importantes

Entienden los investigadores del IIAC que la cuestión de la competitividad trasciende a las empresas para pensar en “ventajas competitivas territoriales”, cuya consecución implica la coordinación entre actores claves del contexto institucional local: gobierno provincial y local, actores productivos, universidades y centros tecnológicos, así como organizaciones de la sociedad civil.

En el relevamiento territorial, los investigadores encontraron que San Martín dispone de una buena infraestructura de caminos y transporte, pero con dificultades en las conexiones internas del Departamento, en tanto cuenta con sistemas educativos y de salud distribuidos en todo el territorio.

Surge como problemática que preocupa ampliamente, el abastecimiento de agua potable en cantidad y calidad satisfactoria. Por otro lado, la población económicamente activa se ocupa fundamentalmente en las actividades agroindustriales y en el empleo público, predominando la vitivinicultura, olivos, pasas de uva y algunos cultivos de chacra.

Teniendo en cuenta los casos analizados, señalan que el aporte de la tecnología al sistema automático de riego por goteo contribuye a reducir el consumo de agua, racionalizar el uso de fertilizantes mediante el sistema de ferti-irrigación que dosifica con más precisión y efectividad, y a incrementar la productividad, disminuir la proliferación de malas hierbas y evitar el desecho de agua a los drenes por sobre aplicaciones.

Aparte de las repetidas referencias a la “crisis” que atraviesa el sector en la actualidad, en los casos de estudio a nivel parcela, se observa que la producción agropecuaria está fuertemente relacionada con la pérdida de biodiversidad y la extinción acelerada de especies de la flora autóctona por la eliminación sistemáticas de “malas hierbas” y la siembra de monocultivos. La falta de variabilidad genética restringe a su vez las fuentes potenciales de resistencia a plagas, enfermedades y adaptación a condiciones desfavorables (sequías, salinidad, bajas temperaturas etc.).

En cuanto a la fauna, las especies más representativas de los cambios producidos en el ecosistema son: en el Caso 1: los zorros, que rompen las mangueras de riego en busca de agua fresca, y la proliferación de pequeños roedores, a causa de la evidente disminución de lechuzos. Y en el Caso 2: la disminución de insectos benéficos como las abejas, tiene una fuerte influencia –por la polinización– en la productividad y calidad de la semilla de cebolla. La siembra de plantas autóctonas como retamos, jarillas, cortaderas y chañares, en el Caso 1, sumados a la colocación de sentaderas para lechuzos en las inmediaciones de sus nidos, ha favorecido el incremento en la diversidad de pájaros y en la cantidad de unidades, incluyendo a la lechuza, animal protegido por estar en peligro de extinción. Los bebederos colocados en los extremos de las cintas de riego evitan que los zorros perforen las mangueras, y por lo tanto se reduce las pérdidas de agua y el trabajo de colocación de conectores. Además como medida mitigante en el Caso 2 se han alquilado colmenas que se colocan estratégicamente en el predio para mejorar la productividad.

 

Fortalecimiento institucional y articulación social

En lo referido al capital social comunitario, el estudio identifica iniciativas por parte de personas y organizaciones que pueden jugar un rol importante en la promoción de las prácticas sustentables en la agricultura, pero existe un notorio déficit de articulación. A esta realidad no escapan las fincas que fueron seleccionadas como casos de estudio para la investigación, que son prácticamente desconocidas en la zona y que pueden jugar un rol importante como difusoras de prácticas innovadoras y sustentables.

Un aporte importante del proyecto es el capítulo dedicado a la Sustentabilidad Económica, donde se hace referencia a la importancia de identificar indicadores económicos, teniendo en cuenta que ninguna  empresa tiene permanencia en el tiempo si no es económicamente viable(3). A los efectos de la investigación se definieron cinco áreas o dimensiones (Ver recuadro “Dimensiones del estudio de casos 1 y 2”).

En lo que se refiere al proceso de derrame, los autores afirman que si bien el concepto de agricultura sustentable no está internalizado en la comunidad, desde algunas instituciones se empieza a advertir la necesidad de articular con otros sectores del territorio para abordar problemáticas concretas y crear mayor conciencia del cuidado ambiental. Junto a esto, se percibió cierto desánimo en algunos actores porque se intentaron acciones de capacitación y difusión que no tuvieron el éxito esperado.

Un trabajo importante a desarrollar, más allá del fortalecimiento organizacional -sostienen los investigadores-, será tender puentes entre quienes pueden contribuir al tratamiento de problemáticas comunes. Para ello se necesita una organización legitimada a nivel público que convoque –o  más de una-, pero no cabe duda de que, desde el Estado, la Municipalidad debe jugar un rol en diálogo con las instituciones especializadas de la Provincia y la Nación, con las instituciones de asistencia técnica e investigación (INTA, INTI, etc.) y las propias instituciones educativas del medio, en particular las escuelas agrotécnicas que pueden jugar un rol dinamizador no sólo en la tarea con los alumnos sino también con los padres y la comunidad (4).

De este modo, el desafío es mejorar los canales de comunicación y los vínculos entre los diferentes actores en torno a una agenda concertada que incluya el cuidado ambiental y las prácticas sustentables, tanto en los aspectos de producción primaria como del conjunto de las actividades en general. Complementariamente, y de modo específico, para los autores de la investigación resulta necesario contribuir a una concepción de agricultura sustentable como una actividad que va más allá de lo estrictamente predial o sectorial, para pensarlo en sus vinculaciones con el territorio.

 

(1) Zaldo, Dora Cecilia, Romero Raquel, Capra, Marcos, Chaparro Patricia. “Las empresas de agricultura sustentable en el Departamento San Martin (San Juan). Un análisis de sus prácticas de gestión interna y de su derrame a nivel económico, social y ambiental. Estudio de casos”. IIAC. FACSO. UNSJ.

(2) Agricultura sustentable es “el manejo efectivo de los recursos naturales para satisfacer las necesidades cambiantes de la humanidad, mientras se mantiene o se mejora la base de los recursos y se evita la degradación ambiental, asegurando a largo plazo un desarrollo productivo y equitativo” (De Camino y Müeller, 1993).

(3) Se toma como base la Resolución técnica nro. 36 de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, referida a balance social y las normas GRI (global reporting initiative), Capitulo “Indicadores económicos”.

(4) El triángulo Municipio, escuela, comunidad debería funcionar aceitadamente pero no opera así.

 


OTROS APORTES SIGNIFICATIVOS

  • La evaluación de riesgos para el agroecosistema mostró en ambas parcelas de estudio la pérdida de biodiversidad y la extinción acelerada de especies de la flora autóctona. La erosión eólica del suelo, el derroche de agua de río y la sobre explotación de aguas subterránea son los principales problemas observados en el Caso 2. La erosión cultural, que destruye los saberes acumulados durante milenios de relación hombre naturaleza, ha provocado una desvalorización de los recursos naturales.
  • La precariedad en la tenencia de la tierra es un factor determinante a la hora de aplicar medidas correctivas de corto o largo plazo (Corregir la erosión eólica del suelo; mejorar la gestión del agua).
  • La capacitación continua del personal, propietarios y familia es el motor que impulsa la regeneración de saberes locales y la valoración de los recursos naturales para la conservación del agroecosistema.
  • El control de salud del personal y el registro de enfermedades por inofensivas que parezcan, proporciona información importantísima para la determinación temprana de enfermedades laborales.
  • Desde el punto de vista económico la investigación concluye que en ambos casos investigados la aplicación de un sistema de agricultura sustentable no ha incrementado la rentabilidad de las explotaciones. La mayor ventaja competitiva está dada por contar con un cliente fijo, que anualmente anticipa fondos para la compra de insumos y capital de trabajo, que son descontados al momento de la rendición final, lo que representa un beneficio adicional para las organizaciones que no requieren acceder a otras fuentes de financiamiento, con los consecuentes costos de financiación.
  • En ambos casos, la Agricultura sustentable les permite acceder a mercados internos y externos, que de no contar con ella serian inaccesibles.
  • El desafío parece ser avanzar con metas graduales, con resultados visibles en el corto plazo, pero con una mirada estratégica orientada al mediano y largo plazo, destinada a poner en la agenda pública la temática ambiental en los procesos económico- productivos.
  • La clave parece ser la articulación con los demás actores sociales, teniendo en cuenta la sustentabilidad no sólo económica y ambiental sino también social.
  • Como síntesis, señalan que “los graves impactos ambientales y sociales de la agricultura moderna no son una consecuencia inevitable de la actividad agrícola en sí, sino de un estilo o forma de entender la agricultura. Por lo tanto, esto es lo que hay que cambiar” (Sarandón & Flores. 2014).

 


DIMENSIONES DEL ESTUDIO DE CASOS 1 Y 2

ENTORNO ORGANIZACIONAL: La visión, misión y objetivos, en ambos casos, está presente en la mente de los propietarios, pero no son derramados hacia los niveles inferiores. Se aplica agricultura sustentable para cumplir con las exigencias de los clientes, y solo en el caso 1 se  tiene conciencia sobre la importancia de la agrosustentabilidad (Desarrollo sustentable).
ENFOQUE DE GESTIÓN ADMINISTRATIVA: En el caso 1 como en el caso 2, el área administrativa está acotada en su accionar, por cuanto la información contable y cumplimiento con organismos nacionales o provinciales de seguridad social, impositivos, etc., está en manos de un estudio externo a la empresa. En ambos casos  no existen procedimientos formalizados para el área administrativa, sí para el sector productivo (en finca) como cuadernos de registro de riego, aplicación de fertilizantes, agroquímicos, etc. En el caso 1 los procedimientos en finca son recordados en forma periódica, a los operarios, mientras que en el caso 2 se la han dado instrucciones al inicio de la explotación.
ENFOQUE DE GESTIÓN DE RECURSOS HUMANOS: En ambos casos estudiados se cumple con las leyes laborales para  el caso del personal permanente. El personal directivo no pertenece a la comunidad de San Martín. El  capataz, el encargado de finca y los obreros tanto en el caso 1, como en el caso 2, son de la zona de San Martín. La mayoría del personal es de sexo masculino, contando con personal femenino solo en el área administrativa. En el caso 1, los salarios son los estipulados por ley en los respectivos convenios colectivos y son equivalentes a los que abonan localmente. En el caso 2 el personal temporario es remunerado de acuerdo a los que es costumbre en la zona, por lo general por debajo de lo establecido legalmente.
ENFOQUE DE GESTIÓN COMERCIAL: Tanto en el caso 1 como en el caso 2, los proveedores en su mayoría son de la Ciudad de San Juan y no de la zona donde están localizados los emprendimientos. En ambos casos,  se utiliza un porcentaje mínimo  (menos de 10%) de proveedores locales, entendiendo por tales los que están ubicados geográficamente  en  la zona de San Martin. En el caso 1, existe relación de cooperación con proveedores, ya que la vinculación viene de varios años atrás. En el caso 2, la relación es incipiente. Con respecto a los clientes tanto en el caso 1 como en el caso 2, existe una relación contractual, por la cual, el comprador anticipa dinero para la compra de insumos, agroquímicos, que luego deduce al efectuar la liquidación correspondiente. Ello tiene como ventaja contar con capital de trabajo para el desarrollo de la actividad agrícola, pero crea dependencia de un solo cliente. En el caso 1 vienen trabajando con el mismo cliente desde hace más de 20  años, aunque en los últimos 5 años ha surgido la exigencia de implementar un sistema de agricultura sustentable y el caso 2 ha comenzado a trabajar desde hace 2 años. En ninguno de los casos analizados hay una integración en clústers.
ENFOQUE DE GESTIÓN ECONÓMICA: El objetivo fue medir cuantitativamente el grado de contribución de las empresas a la comunidad local. En el caso 1, los resultados económicos (valor económico generado y distribuido en gastos de funcionamiento, salarios y prestaciones a los empleados, pagos a proveedores, inversiones comunitarias, etc.) son positivos, mientras que en el caso 2 son negativos. En el caso 1 la evolución de las ventas ha crecido considerablemente en el orden del 450% en el periodo 2012 a 2014. En el caso 2 los niveles de ventas han sido bajos, en función a la baja productividad por hectárea, debido a  problemas con malezas y prácticas inadecuadas. En el caso 1, los gastos de funcionamiento se incrementaron proporcionalmente al nivel de actividad. En ambos casos, las prestaciones a los empleados permanentes son las establecidas legalmente (aportes seguridad social, ART, etc.). En el caso 1 existe una donación a la comunidad (Unión Vecinal), consistente en una bomba para extracción de agua corriente. El caso 2, no mantiene una conexión activa con la comunidad. En cuanto a la evolución del índice de rentabilidad de los propietarios, está muy cerca del mínimo teórico exigido de un 6% para el  bianual 2011-2012 y, en el caso del periodo 2013-2014, este índice mejora, pero se considera insuficiente frente al proceso inflacionario y aun inferior sobre costos de oportunidad alternativos y de menor riesgo disponibles en el mercado. En el caso 2 no se cuenta con balances para evaluar esta alternativa, pero en la entrevista realizada al propietario manifestó una situación similar a la expuesta para el caso 1.