El delirio vigente de los locos de la azotea

Tres comunicadores, protagonistas de la radio en San Juan y vinculados a la UNSJ, hablan del medio que nació en Argentina en 1920 con la transmisión de una ópera desde una terraza.

Por Fabián Rojas

El 27 de agosto de 1920 fue el día en que en Argentina comenzaría un fenómeno impresionante. Enrique Telémaco Susini, Luis Romero Carranza, César José Guerrico y Miguel Mujica, llamados “Los locos de la azotea”, instalaron en la terraza de un edificio un rudimentario equipo transmisor de no más de cinco vatios de potencia. Era en las inmediaciones del Teatro Coliseo, de Buenos Aires, y desde allí, con el nombre de “Sociedad Radio Argentina” difundieron la ópera “Parsifal”, de Richard Wagner. Fue, nada menos, la primera transmisión radiofónica del país. En San Juan, en tanto, fue bien entrada esa década de 1920 cuando empezaron las primeras experiencias de recepción de la radio. Hasta que llegó el siguiente decenio, en que ingresaron en los hogares sanjuaninos las actuales emisoras Colón y Sarmiento.

Pérez Silvia

Silvia Pérez

Desde el presente

“Va a hacer casi un siglo de aquella primera histórica transmisión y durante todo este tiempo la radio fue cambiando sus formatos y sus propuestas, y fue a partir también de los cambios sociales y tecnológicos. No olvidemos que cuando apareció la televisión, la radio dejó de ocupar un lugar artístico con formatos memorables de radioteatros”, repasa Rosa Amín, docente del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la UNSJ y conductora del programa “Profeta en su tierra”, de Radio Nacional. Y en esa misma mirada desde el presente, Silvia Pérez, también docente de ese departamento y productora y conductora del programa “Curiosa Noche”, de Radio AM 1020, describe que en el proceso de cambio de la radio hasta la actualidad “lo positivo fue la incorporación de la tecnología, ya que ha contribuido a ampliar las fronteras geográficas y de la información. Además de mejorar sonido y de darle mejores herramientas de trabajo a los periodistas. Lo negativo es que esa tecnología ha suplantado muchas de las tareas del comunicador y lo ha convertido en su propio esclavo, al punto de quitarle ciertas aptitudes que todo periodista debe tener, como es la necesidad de búsqueda variada de la información y la confirmación de las fuentes”. A su vez, Eduardo Astorga, actual locutor y ex director de Radio Nacional, y locutor de la señal Xama, de la UNSJ, afirma: “A unos 25 años del surgimiento de las ‘nuevas’ radios de FM, el panorama se ha ampliado en el número de propuestas radiofónicas, y uno se pregunta si esto ha sido equivalente en contenidos de todo tipo, incluidos los formatos estéticos, hay muchas radios con mensajes similares”. “La FM sugería ser alternativa, distinta, pero después aparecieron radios que fueron malas copias de las AM, con proyectos más comerciales que alternativos”, enseña Rosa Amín.

Astorga Eduardo

Eduardo Astorga

Individualismo

Las nuevas tecnologías produjeron cambios sustanciales en ese medio que atravesó el 80 por ciento del Siglo XX. “De la escucha en grupo o colectiva se pasó a lo individual. El uso informativo y de entretenimiento no ha variado mucho, pero sí sus formas de recepción”, dice Astorga. “Hoy podes escuchar radio en cualquier parte y desde diversos soportes como tablet o celulares, además donde vayas podes escuchar radio, Silvia Pérez. Luego agrega: “Además, con Internet su uso se complementa con otros medios. La mayoría de las radios en la actualidad tienen sus sitios web, están en las redes sociales y ahí suben sus audios y están en permanente contacto con su audiencia”. Pero la magia sigue, parece. “Sí, la magia de la radio viene dada por sus características de inmediatez, y creo que continúa siendo el único medio que se puede seguir recepcionando mientras la persona realiza otra actividad. La radio tiene esa identidad de compañía, de estar siempre”, asegura Rosa Amín.

Rosi Amin 1

Rosi Amín

Complementos, o no tanto

“Antes eran los noticieros radiales de la mañana que leían las noticias de los diarios, hoy es al revés: los portales digitales saben que la actualidad de la mañana se las da las radios, bien temprano y van marcando la agenda de temas. A mí me parece bien esa complementación, en tanto haya un reconocimiento de la fuente de información y que además cada periodista le dé su impronta”, marca Silvia Pérez. “La radio es instantánea, y los demás medios van detrás, incluso los digitales”, sentencia, por su parte, Astorga.

Mediamorfosis

Roger Fidler, en su libro “Mediamorfosis”, define este concepto como “la transformación de un medio de comunicación de una forma a otra, generalmente como resultado de la combinación de cambios culturales y la llegada de nuevas tecnologías”. Aquí se puede decir que la radio, por caso, puede oírse, mediante la convergencia tecnológica, desde un sitio Web. Es decir, los medios, lejos de desaparecer, se transforman, se adaptan a los nuevos contextos. “La radio no va a desaparecer, se va adecuando. Cuando apareció el disco, cuando apareció la televisión, se dijo que la radio iba a desaparecer, pero no desaparece, se va adaptando a las nuevas circunstancias”, sentencia Rosa Amín.

 

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