Científicos de cristal

La EIDFS participó por primera vez del Concurso Crecimiento Cristalino, por lo que es destacable el empeño puesto por Lourdes Díaz, Candelaria Molina, Mateo Martínez, Sol Ferrá, Sabrina Lain, Sofía Garay, Nerina Díaz y Lourdes Bailón, quienes fueron los ideólogos de los proyectos ganadores.

Por Belén Ceballos

La UNESCO declaró al 2014 como el año de la cristalografía, con el objetivo de resaltar la importancia que tienen los cristales en nuestra vida ya que forman parte de nuestro alrededor. En consonancia con este reconocimiento, la Asociación Argentina de Cristalografía organizó, ese mismo año, el primer Concurso de Crecimiento Cristalino para colegios secundarios. En tanto, este año se realizó su 2º edición y la Escuela Industrial “Domingo Faustino Sarmiento” participó con proyectos de alumnos de 4º, 5º, 6º y 7º, de las modalidades “Industria del Proceso” y “Química”. En total presentaron 9 proyectos. De esos, dos resultaron ganadores y dos obtuvieron menciones especiales.
Las docentes Viviana Mercado, profesora de Química y Mónica Oto, técnica Química, fueron las encargadas de acompañar a los alumnos.
Los proyectos presentados fueron “El zapatito perdido de cenicientas”, “Cristales, la joya de la química”, “Imitando la naturaleza, formación de geodas artificiales”, “Homenaje”, “Policristal de KDP”, “Atrapando sueños en un cristal”, “Viaje a través de cristales”, “Coloreando cristales” y “Descubriendo estrellas”.
En el concurso se presentaron más de 400 trabajos de todo el país. De ellos, 24 resultaron ganadores y 14 recibieron mención especial. En diciembre, el Instituto Preuniversitario participará de un certamen internacional, en el que competirá junto a otras escuelas del país y del mundo.
De esta manera, la Escuela Industrial cierra un año lleno de premios, ya que ha logrado el reconocimiento en varios certámenes en los que se ha presentado, además de haber sido destacada como una de las mejores escuelas técnicas del país.

 Los proyectos ganadores

“El zapatito perdido de cenicienta”

Fue realizado por Lourdes Díaz, Candelaria Molina y Mateo Martínez, y resultó ganador en la categoría “Mejor policristal de alumbre de potasio y creatividad artística”.
La idea fue representar el zapatito de cenicienta, ya que es de cristal, y para ello usaron como solución alumbre de potasio. El trabajo estuvo dividido en dos partes: lo primero fue diseñar el zapato, realizado con alambre y forrado con hilo de algodón. Se le dio la forma y, en la segunda parte, lo sumergieron en una solución sobresaturada de alumbre de potasio, que fue el reactivo usado. Este proceso se realizó durante tres semanas, de esta manera lograron que los cristales crecieran y recubrieran el zapato. El jurado les reconoció, además del trabajo con los cristales, la creatividad en cuanto al diseño y la presentación cuando les tocó exponerlo en el certamen final.


 

“Cristales, la joya de la química”

Fue creado por Sol Ferrá y Sabrina Lain, la particularidad que tuvo fue que la idea era obtener monocristales a partir del sulfato de cobre. Para ello, en un primer momento se obtuvieron los gérmenes -cristales más pequeños-, y se los hizo crecer dentro de la solución. La dificultad de este trabajo es que los monocristales deben lograr homogeneidad en la forma. Es decir, no pueden tener forma irregular y deben evitar que se le adhiera otro cristal, durante el proceso de crecimiento. Las alumnas lograron que los dos monocristales tuvieran una forma homogénea, además el crecimiento que tuvo cada uno fue algo que el jurado, también les resaltó, uno llegó a los 9 gramos y el otro a los 69. Además, se les reconoció la forma de trabajo de la escuela y el desempeño de los alumnos en la defensa del proyecto presentado.


Menciones especiales

“Un viaje a través de cristales”

Con este trabajo la idea fue representar un lugar turístico de San Juan, en este caso el Valle de la Luna, y diseñaron “El Hongo”, una de las geoformas más conocidas del lugar. En este caso, como no podían trabajar con monocristales, depositaron pequeños cristales sobre una forma premoldeada del hongo diseñada en cerámica. Aproximadamente el trabajo final tiene 100 gramos de cristales adheridos. El peso final del hongo fue de 270 gramos. Además, a la presentación le agregaron el sol sanjuanino diseñado con cristales y lo montaron sobre una base cubierta con cristales que simulaban la tierra. Este trabajo tuvo la particularidad de haber aplicado la técnica del teñido de cristales. Las alumnas responsables de este proyecto fueron Sabrina Lain y Sol Ferrá.

 

“Imitando la naturaleza, formación de geodas artificiales”

El objetivo fue obtener geodas artificiales haciendo cristalizar borax en una superficie lisa, en este caso eligieron unos moldes de huevos de pascua. Las geodas son cavidades rocosas en las que se cristalizan minerales que han sido conducidos hasta ella disueltos en aguas subterráneas. En uno de los moldes se hizo cristalizar directamente, en cambio, en otro, el tratamiento se hizo en gel y lo pulverizaron con sal, lo cual permitió generar microgérmenes que favorecieron la adhesión al molde. De esta manera, lograron obtener diferentes tipos de cristalización y mostrar las diferencias de proporciones y tamaños de los cristales. Lo destacable de este trabajo es que pudieron generar cristales sobre una superficie lisa, algo poco experimentado y muy difícil de lograr.
Las encargadas de realizar este proyecto fueron Sofía Garay, Nerina Díaz y Lourdes Bailón.